LA BODA.

LA BODA DE Mª de CARMEN Y JUAN JOSÉ.
Con motivo de la pandemia que estamos padeciendo llevo unos días pensando en la necesidad que tiene nuestro país en recuperar una de las principales fuentes económicas que tenemos, el turismo. Recomiendo a todos aquellos que se van a ir de vacaciones que lo hagan pensando en nuestro sector turístico, que viajen por nuestras costas, por el interior, que visiten aquella ciudad que aún no fueron… Cuando Carmela y yo nos casamos, en nuestro viaje de novios teníamos claro como queríamos pasarlo, recorriendo parte de España, queríamos conocer lugares que nunca habíamos estado. Hoy quiero recordar aquel Febrero del 81, os invito a conocer nuestro viaje de novios… Mary y yo nos casamos el 8 de Febrero de 1981, fue un domingo con un sol radiante, parece ser que el domingo era en la época prerromana el día consagrado al dios Sol. La suposición era que el dios Sol derramaría salud, alegría y abundancia sobre los esposos. Un mes antes de nuestra boda tuvimos que suspenderla debido a un problema grave de salud relacionado con Pepe, el tío de Carmela. Pepe había sufrido unos días antes un gran trallazo en el corazón, su vida corría peligro, así nos lo dijeron los doctores, suspendimos todo pero gracias a Dios, Pepe, tuvo fuerzas y lo superó. Después de avisar a todos los invitados de la suspensión de nuestro enlace, nos tocó de nuevo avisarlos que la boda se celebraría como habíamos planeado. La basílica de Sta. María fue el lugar elegido para celebrar la ceremonia religiosa, en ella se habían casado la totalidad de la familia de Carmela, y aunque a nosotros nos tocaba la iglesia de la Virgen del Camino, quisimos seguir la tradición y así fue. Nuestras dama de honor fueron las hijas del tío Pepe, eran las encargadas de abrir el séquito y acompañarnos hasta el altar, con su padre en el hospital de Montecelo, tuvimos momentos de tristeza y le dimos todo el cariño posible, la boda no iba ser igual al no poder contar con Pepe, un hombre que contagiaba a todos con su forma de ser, cuántos buenos momentos pasamos con él ! Inolvidable Pepe ! Al final fue Ana la que nos acompañó, Lucía estaba triste y necesitaba de muchos mimos en aquellos momentos. La ceremonia se celebró con toda solemnidad, al salir de la basílica recibimos las felicitaciones de los invitados con unos cuantos kilos de arroz, después nos metimos en el coche y nos dirigimos camino de Combarro, antes pararíamos por Campelo, para hacernos las fotos de rigor, nuestra idea era no hacer esperar mucho a los invitados, así fue que llegamos muy pronto al convite que se celebró en el Restaurante “La Parada”.
Antiguo Reino de Valencia.
La mayoría de los regalos que tuvimos por parte de los invitados fue dinero, pero el dinero se gastó y los únicos regalos que aún nos quedan de aquel día son dos : un cuadro del Reino de Valencia y una figura de barro del escultor catalán Josep Bofill.
El menú fue el siguiente :  Cigalas, Centollo, Camarones y Vieiras. De segundo Merluza a la romana con ensalada y de tercero tuvimos Ternera y Cordero con sus guarniciones correspondientes. Los vinos, aguas, champán, cafés, licores, helados, pasteles y por supuesto la Tarta nupcial. Asistieron al convite 220 personas. Nuestra boda, como la mayoría, estuvo perfecta, todo el mundo quedó encantado, tanto de la ceremonia, como del convite, terminamos todos bailando y cantando y por cierto, mi querida jefa Dª Conchita, pidiendo una ayuda para los novios que se iban de viaje…para ello anteriormente me había cortado la corbata y con los trozos metidos en un zapato de Carmela anduvo por todo el salón recaudando unas cuantas miles de pesetas de aquel entonces. En muchos de los sobres que nos entregaron con el dinero en metálico, de aquella no se entregaba la invitación indicando el número de cuenta, venían con la tarjeta de los invitados, en muchas de ellas, por la parte de atrás, nos escribían unas letras dándonos la enhorabuena y deseándonos mucha suerte y felicidad. En una tarjeta que nos entregó un compañero de trabajo decía lo siguiente : Enhorabuena y que celebréis las bodas de oro, con la misma emoción que vais a celebrar la boda. Con mis mejores sentimientos…firmado… Pues resulta que éste compañero que nos entregó esta nota, poco después de la boda se fue de discoteca con unos compañeros que habían asistido con él a nuestro enlace, dando la casualidad que esa noche encontró el amor de su vida, hoy en día la pareja que se formó el día en que nos casamos son unos abuelos súper felices.
EL VIAJE
Eran sobre las siete de la tarde y Carmela y yo decidimos irnos, teníamos previsto ir de viaje de novios en nuestro coche recién estrenado (Citroen GSA), recorriendo varias ciudades de España. Así que dejamos bailando a los invitados, nos despedimos de todos y fuimos dirección a la calle Virgen del Camino. Llegamos a casa y nos pusimos otra ropa, cogimos las maletas y emprendimos camino de Ourense, pero antes, la primera parada obligatoria era el Hospital Montecelo, queríamos visitar a Pepe y darle un abrazo y un beso, fue emocionante, Mary no pudo acercarse a él, solo fue verlo de lejos y comenzar a llorar, los médicos nos dijeron que no se podía ir a verlo de la forma que estaba llorando Mary, Pepe no debía emocionarse dado su estado, así que  fui yo a saludarlo, mientras que Mary se quedaba unos metros atrás, le dije el motivo a Pepe y lo entendió,  no estuve mucho tiempo con él, los médicos así que vieron que era tiempo suficiente ya nos aconsejaron salir de la UCI, yo tampoco iba al aguantar mucho tiempo allí, estaba a punto de comenzar a llorar… La primera noche la pasamos en Hotel San Martín (actualmente conocido por Hotel Barceló Ourense), pasar la noche es un decir, dado que estando en la cama recibimos la “visita” de unos cuantos compañeros de trabajo que habían asistido a la boda y que habían quedado con ganas de juerga. Convencieron al conserje del hotel para que les dejara subir a la habitación, anteriormente nos habían llamado por teléfono preguntándonos que tal estábamos, si habíamos llegado, que tuviésemos cuidado etc., inclusive nos decía una de nuestras queridísimas amistades, que ella ya estaba en casa dándole de cenar a su niña…ten amigos ! Como nos la metieron ! Y todo ello para cerciorarse de que estábamos en ese hotel y en la habitación Nº 609. No habían pasado ni cinco minutos estaban llamando a la puerta y con el pretexto de que eran del servicio de habitaciones fui a abrir la puerta…La sorpresa fue mayúscula ! Allí estaban ! Y no me dio tiempo a nada, entraron en la habitación y dirigiéndose a una incrédula Carmela, le dijeron : vamos, levántate y vestiros, nos vamos de marcha ! Y no hubo más remedio que salir con ellos, y salimos a conocer Ourense ! Cerca del hotel está el Parque de San Lázaro y la Catedral, la Iglesia de Santa Eufemia y el Puente Romano…pero no, lo que fuimos a conocer fueron los pubs y discotecas de aquel entonces.  Carmela y yo nos acostamos a las tantas, y ellos se fueron camino de Pontevedra, por cierto llegaron a punto para ir directos a su trabajo, de aquella sus automóviles (Seat 850, Seat 127) daban lo que tenían que dar por aquella carretera llena de curvas y mal asfaltada. Jose Luis, Maruja, Luis, Pepi, Enrique, Ana y Merchi, éstos fueron los compañeros que después de la boda tuvieron ganas de acercarse hasta Ourense, por cierto, de vuelta a Pontevedra no pasaron de 40 Km. la hora, la niebla que había aquel día dificultaba enormemente conducir a más velocidad. En Ourense estuvimos poco tiempo, desayunamos en el hotel y nos fuimos dirección a Zamora, por cierto, que cuando venimos de vuelta del viaje tuvimos que parar en el hotel, a Carmela se le había quedado olvidado el camisón…las prisas. Llegamos a Zamora y visitamos los puntos de interés más importantes : la Plaza Mayor, el Palacio de los Momos, la Catedral y el Castillo, a la hora de comer nos fuimos al Restaurante California, habíamos preguntado anteriormente donde comer y nos aconsejaron éste restaurante, 1 ensalada de la casa, 2 ternera, vino de Toro, postres y cafés…sabéis cuánto nos costó ? 918 pesetas, es decir 5,50€… Éste día fuimos a dormir a Salamanca, en el Hotel Residencia Condal, un lugar desde donde las vistas son extraordinarias, ese día visitamos la Plaza Mayor, la Casa de las Conchas, la Catedral…nos encantó Salamanca, con un ambiente juvenil y mucha marcha por la noche. El día 10 de Febrero estábamos en Madrid, fuimos a establecernos en el Hotel Sanvy, un cuatro estrellas de lujo, situado en la calle Goya, en el barrio de Salamanca, hoy en día su nombre es NH Collection Madrid Colón. Estuvimos unos días recorriendo Madrid, visitando el Museo, también los comercios, como no, recuerdo que en Galería Preciados llegué a comprar un taladro, unas brocas y un soldador, o muy barato estarían o no entiendo porque llegué a comprar eso allí, como si en Pontevedra no hubiese taladros…
De los hoteles solíamos llevarnos algún recuerdo.
Llegamos a Valencia el día 13 de Febrero, allí nos esperaba Vicent y su familia, mi amigo de la mili viniera a la boda, de aquella estaba soltero y convenció a una amiga para que fuese con él a Galicia, su amiga Susana tenía un Citroen dos caballos, para mí fue una gran alegría contar con su presencia. Vicent nos enseñó Valencia de punta a rabo, contar con él fue de gran ayuda, su conocimiento de la ciudad y de sus alrededores es total, es un libro abierto cuando habla del inmenso patrimonio cultural que tiene su ciudad. Nos buscó donde alojarnos, lo primero que hizo fue ofrecernos la casa de la abuela de Susana, después invitarnos a casa de sus padres, situada en el lugar de Foios. El piso estaba muy bien, pero tenía un problema, al estar al lado de la carretera general Valencia-Barcelona, el ruido de los camiones y demás vehículos que emitían en el semáforo situado debajo mismo, no nos dejaba dormir. Así que al día siguiente Vicent nos llevó para Foios, a casa de su madre. No se nos olvida el día que su madre nos invitó a un cocido, nosotros llevábamos unos días que ya teníamos morriña de nuestra tierra y por supuesto de nuestra comida, así que un cocido era la gloria !. Cuando nos fuimos de casa de Vicent, su madre nos llenó el coche de naranjas, también nos regaló una mesa de cama, una mujer encantadora. Una anécdota que tengo del paso por Valencia es la de aquel mismo día que llegamos y fuimos de tiendas, Carmela necesitaba un pantalón vaquero, así que llevamos el coche y lo dejé aparcado en un lugar que no debía haberlo dejado, vino la grúa y 2000 pesetas de multa. En Valencia pasamos unos cuantos días, visitamos muchísimos lugares, tanto de día como de noche, en Valencia probamos por primera vez la horchata y el Agua de Valencia ! Una combinado a base de cava, zumo de naranja, vodka y ginebra…casi ná ! Por cierto el creador del combinado fue Constante Gil, un gallego afincado en la ciudad del Turia, de profesión pintor y a la vez dirigía la Cervecería Madrid, donde crea la popular bebida que por los años 1970s comienza a ser popular en la noche valenciana. En aquella época yo tenía una cámara fotográfica Zenith, se la había comprado a mi encargado Eduardo, realizaba unas fotos medianamente aceptables, fueron varias las veces que nos acercamos a los Establecimientos Aleix, en la avenida Peris y Valero, hice varios revelados, guardo esas fotos con mucha nostalgia. Una de las visitas que más me gustaron fue la visita que hicimos a la Catedral de Valencia, la visita a la Torre del Miguelete fue una experiencia única. Con campanas construidas en los años 1350/1440/1544/1681 etc. campanas donde alguna de ellas alcanzan el peso de 11.000 kilos. También visitamos la impresionante Capilla del Santo Cáliz, el Museo y el Tesoro. Y estando en Valencia no podíamos dejar de visitar El Palmar, lugar donde se había rodado la serie Cañas y Barro, allí en el Restaurante Mateu probamos el All i pebre y la Paella. El restaurante Mateu llevaba abierto desde 1968, su comida tradicional casera, su comida valenciana era conocida por Vicent, no pudo escoger mejor sitio, por cierto, el camarero que nos atendió se llamaba Sergio, un gran profesional. Esos días que estuvimos en Valencia solíamos terminar por la noche en el Salón de Baile Casablanca, situado en la Playa de Malvarrosa. Éste salón de baile había sido anteriormente unas termas, inauguradas en el año 1918, en los años 60/70 se alquilaba el lugar para los bailes en época de fallas. Años más tarde se traspasó el local, los nuevos propietarios inauguraron “Casablanca“, un lugar destinado para el baile nocturno y la alegre copa, años más tarde el local pasó a llamarse “Aquarela“. Era la época de la Movida Valenciana, recorrimos alguna discoteca que estaban marcando estilo, tanto en lo positivo como en lo negativo, Vicent nos integró con sus amistades y fuimos colegas durante unos días de aquella juventud que comenzaba la “ruta” el jueves y terminaba el lunes. Se llegó a decir que Valencia era la “Ibiza” de invierno en cuanto a referencia musical. También estuvimos en un club-pub, de nombre Darlin, bueno no sé cómo llegamos a ir a éste local, porque creo que aún sigue siendo una barra americana, seguro que entramos sin darnos cuenta jajaja, espero que Vicent me comente algo al respecto, sólo puedo decirle que está situado en la calle Naturalista Rafael Cisternes. Otro lugar que recuerdo visitar fue el complejo turístico Devesa Gardens, situado en la carretera de El Saler, un lugar con diversas actividades. El día 16 de Febrero estábamos en Alicante, nos alojamos en el Hotel Residencia Maya, a los pies del famoso castillo de Santa Bárbara, la habitación que escogimos tenía unas preciosas vistas de la bahía de Alicante. Hicimos una completa excursión, llegando hasta Benidorm, allí paramos a comer en un restaurante que sólo leer el nombre nos dio una alegría enorme, Casa Modesto, Vivero de langostas…entramos y el lugar daba la sensación de que estabas en Galicia. Allí nos atendió un camarero que lo primero que hizo al saludarnos fue decirnos el menú, al traer las bebidas nos hace una pregunta : qué tal por Pontevedra ? Quedamos sorprendidos, Carmela y yo nos miramos y nos preguntábamos cómo sabía él que éramos de Pontevedra…la respuesta nos la dio al momento, había visto la matrícula del coche jajaja. Pues resulta que el camarero era de Poio, ya os podéis imaginar, charlando todo el tiempo con él y poniéndolo al día de la ciudad y de su municipio. Mientras comíamos una paella y unos calamares, en la mesa de enfrente había dos parejas de alemanes, en su mesa unas cuantas bandejas de marisco, una barbaridad ! Centolla, necoras, percebes…ver aquello se nos hacía la boca agua, y ver aquellos cuatro comer el marisco con cuchillo y tenedor, se nos saltaban las lágrimas ! Qué pena de marisco estragado ! A la tarde volvimos para Alicante, por supuesto fuimos al castillo, donde nos encontramos con una pareja conocida de Pontevedra, habíamos hecho los cursillos prematrimoniales juntos y estaban también de viaje de novios, estuvimos toda la tarde con ellos, cenamos juntos y después fuimos a una función de teatro, aquel día estaba trabajando un famoso actor cómico en aquellos años, el título de la comedia era “La tía de Carlos“, el principal protagonista era Paco Martínez Soria, por cierto quién iba a decir que al cabo de un año Paco Martínez fallecía a causa de una angina de pecho. Después de la obra rematamos el día tomándonos unas copas, nos despedimos de la pareja, ellos iban en sentido contrario al nuestro, cada uno de nosotros nos fuimos para nuestros respectivos hoteles y a la mañana siguiente estábamos camino de Almería. Llegamos y nos instalamos en el Hotel Playasol, situado en la urbanización donde se encuentra la playa Serena, en Roquetas del Mar. El hotel era el único abierto en ese momento, los demás estaban cerrados hasta la llegada de la primavera. El Playasol está situado en primera línea de playa, junto al paseo marítimo, un tres estrellas con toda una serie de lujos por aquel entonces, incluida una discoteca, donde nos pasamos la noche bailando con ingleses, alemanes, franceses…menos españoles, había de todas las nacionalidades. Éste hotel tenía 500 camas, piscinas exteriores é interiores, se podía practicar varios tipos de deportes, había sauna, solárium, parque infantil, pista de patinaje, peluquería de señoras, tiendas, tres bares, restaurante, baile con orquesta etc. etc. Como anécdota decir que la estancia y el desayuno nos fue a 850 pesetas, yo no me lo podía creer cuando estaba pagando, la diferencia era abismal comparando con lo que veníamos pagando en los anteriores hoteles.
Hotel Playasol
Nuestra parada en Roquetas del Mar era una de las que teníamos marcada desde que salimos de Pontevedra, junto con la de Valencia. Allí nos esperaba Antonio, un amigo de la mili como Vicent, y es que la amistad que tuvimos en el cuartel de Figueirido duró para siempre, aunque pasemos años sin vernos, ahí estamos. En aquella época Antonio Martín trabajaba el huerto, disponía de una enorme extensión de terreno donde cultivaba de todo un poco, estuvimos viendo sus instalaciones y nos explicó la manera de sembrar y recolectar, produciendo todo el año, sin descanso. Después de pasar el día con Antonio y con su familia, nos fuimos al hotel, al día siguiente nos esperaba Granada, por cierto tuvieron que pasar muchos años para volvernos a ver de nuevo, pero al fin lo hicimos y llegamos a visitar el cuartel de Figueirido para recordar aquellos tiempos. Era 18 de Febrero, nuestras familias estaban al día de todo lo que hacíamos, por las noches, al llegar al hotel llamábamos a nuestras respectivas familias desde el teléfono fijo, de aquella no había móviles. En Granada nos instalamos en el Hotel R. Condor, estaba situado en una de las principales avenidas de Granada, antes era la Avd. de Calvo Sotelo, ahora es de la Constitución. Teníamos muy cerca, a cinco minutos andando, la Catedral de Granada, también muy cerca se encuentra la puerta de subida al Albaicin. El día lo pasamos visitando todo lo que estaba a nuestro alcance sin que moviéramos el coche, recorrimos el claustro del monasterio de la Cartuja, después a la tarde ya fuimos por la zona de comercios y terminamos tomándonos unas tapas. Pasamos dos dias en la ciudad, visitamos también la Alhambra y el Generalife, de aquella la entrada nos costó 200 pesetas a cada uno, la visita a la catedral también tenía un coste si querías ver la catedral,la sacristía y el museo, el precio 40 pesetas. Y es que cualquier visita que realizas a los lugares más importantes tienen su costo, otras 40 pesetas nos llevaron a cada uno por visitar la Real Capilla de Granada, con su cripta y museo de los Reyes Católicos, ah ! y sin derecho a guía, si no era más. Mi cámara recogió unas cuantas instantáneas de aquellos preciosos lugares que estar en ellos parecía que te desplazabas cientos de años atrás.
La gitana casi acierta, le dijo a Carmela que iba a tener tres hijos…
El día 20 de Febrero salimos dirección Ciudad Real, antes de llegar paramos a comer en el Restaurante Los Olivos, situado en la carretera Calzada-Almuradiel, el lugar daba buena impresión, cocina tradicional manchega y con el aparcamiento lleno de camioneros, eso era buena señal. Llegamos a Ciudad Real, nos fuimos a buscar hotel, en la Avd. del Rey Santo se encuentra Castillos Hotel, un tres estrellas, precio medio, el desayuno muy completo, por cierto las dos llamadas de teléfono nos costaron 125 pesetas. Pasamos un día, suficiente para conocer lo más destacado de la ciudad, la Plaza Mayor, el Museo Cervantino, la Catedral… El día 21 de Febrero llegamos de nuevo a Madrid, esta vez nos fuimos a instalar al Hotel-Residencia Mayorazgo, cuatro estrellas, un lujazo de hotel, situado en la calle Flor Baja Nº 3, estuvimos dos días. El hotel era una pasada, seguramente ahora mucho más después de la última reforma que acaban de hacer el pasado año 2020, está ubicado a escasos metros de la Gran Vía. Visitamos los lugares que no nos había dado tiempo en el viaje de ida, por cierto, al pasar por el restaurante marisquería Aymara, situado en la calle Reyes, Carmela se fijó en la carta que tenían expuesta, que había percebes ! Pues no lo pensamos dos veces y ese día disfrutamos de nuevo el sabor gallego con unos percebes y un salpicón de marisco, y como no, repetimos paella. Quedamos de nuevo encantados de las visitas que hicimos por Madrid… Y llegó el día 23 de Febrero, un día para no olvidarnos nunca. Habíamos llegado ese día a Valladolid, era un día más como otros tantos que llevábamos recorrido, siempre hacíamos lo mismo, madrugábamos para aprovechar bien el día, unos cuantos kilómetros en coche, llegar a la ciudad, escoger hotel, instalarnos y a visitar el lugar. Nos esperaba el Hotel Felipe IV, otro cuatro estrellas que no tenía nada que envidiarle a los anteriores, situado en el mismo centro de Valladolid, en una ubicación privilegiada del casco antiguo, visitamos la Catedral, la Plaza Mayor, la Casa Cervantes...todo muy lindo. El día 8 de Febrero de 1981, el día en que nos casamos, se celebró en Mallorca, un congreso del partido UCD, se elegía a Leopoldo Calvo Sotelo como candidato al la presidencia del gobierno. Bien, éste día en que estamos por Valladolid, se iba a producir la votación para elegir a Leopoldo Calvo Sotelo, como presidente del gobierno, eran las 18:23 horas, en ese momento entraba Tejero pistola en mano en el Congreso, mientras tanto Carmela y yo paseando por la ciudad sin enterarnos de nada. Muy cerca del hotel nos paramos a ver un escaparate de electrodomésticos, en las imágenes de los televisores estaban retransmitiendo unas imágenes donde se veía el congreso y un guardia civil con el brazo levantado empuñando una pistola, quedé clavado fijándome en la retransmisión, Carmela no se había percatado, Mary, mira, es en el congreso, que estará pasando ? Entramos en el establecimiento para escuchar, dado que en calle solo percibíamos las imágenes pero no lo que comentaban. Al entrar los clientes y los trabajadores de la tienda estaban todos en silencio, escuchando lo que decía el presentador, se estaba dando un golpe de estado en el congreso de los diputados… Mary y yo decidimos irnos para el hotel y ponernos en contacto con nuestras familias, el momento era tenso, yo comencé a darle vueltas a mi cabeza, llevaba muy pocos meses licenciado de la mili y podía darse el caso que me llamasen a filas, o que allí mismo, en Valladolid me reclutasen de nuevo, todo podía suceder. Al llegar al hotel lo primero que hicimos fue llamar por teléfono, todos los días comentábamos donde estábamos, los lugares que habíamos visitado, la comida etc., nosotros preguntábamos principalmente por el tío Pepe, era en aquellos momentos lo más importante. Pero éste día lo qué hablamos fue de lo que estaba sucediendo, de lo que pudiera ocurrir, nuestros padres ya habían vivido en su juventud la desgracia de una dictadura y no querían pasar por otra. Al enterarse que estábamos en Valladolid se acrecentó su nerviosismo, les dijimos que se calmasen, que ya estábamos en el hotel y que no íbamos a salir en toda la tarde-noche. Así lo hicimos, nos sentamos en la cama y nos pusimos a ver la televisión, el mini bar que teníamos a nuestro servicio en la habitación, quedó vacío esa noche, escuchamos el mensaje del Rey y un poco más, nos quedamos dormidos unas horas, eran sobre las nueve ya estábamos viendo que Tejero comienza a rendirse… Al día siguiente decidimos coger el coche y seguir camino, lo de : Quieto todo el mundo ! no iba con nosotros… Queríamos llegar cuanto antes a casa, así que allá fuimos, ese día hicimos más kilómetros de los habituales, paramos a comer a dos kilómetros de Ponferrada, en el barrio de Cuatrovientos, situado a la par de la carretera de Madrid-Coruña se encontraba el Hostal Fonteboa, su menú nos convenció a la primera : caldo, ensaladilla, bistec de ternera para Mary y yo me pedí un solomillo de ternera que pesaba 325 gramos, fruta y cafés, vino, pan…con 899 pesetas hicimos la fiesta. Después de comer subimos al coche y no paramos hasta llegar a casa, miento ! tuvimos que parar en Ourense, en el Hotel San Martin nos había quedado el camisón de Carmela, jajaja, lo recogimos y de nuevo carretera, en total, desde que salimos el día 8 de Pontevedra recorrimos unos 2500 Km. NOTA : Dedicado a todos aquellos que compartieron ese día con nosotros y que desgraciadamente ya no están con nosotros. Para los que estáis presentes os enviamos un enorme abrazo y os damos las gracias de nuevo por acompañarnos aquel 8 de Febrero de 1981.

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