MELCHOR RICOY E O CAMIÑO REAL

MESTRE DE OBRAS RELACIONAS CO CAMIÑO REAL

Artigo de Carola Macedo e Carmen Otero.


Un dos oficios máis estendidos en Galicia foi o de canteiro, xa que a pedra era o elemento fundamental da construcción, sendo Pontevedra lugar de orixe de moitos deles. Desde aquí saían a traballar polas catro provincias e, algúns, non poucos, chegaron a esta comarca; como a figura á que van adicadas estas páxinas, que, aínda que traballou como mestre de obras, vén dunha tradición vencellada co traballo da pedra.

El foi MELCHOR RICOY , Mestre de Obras e que tivo un papel mui relevante co O Camiño Real .




No museo de Pontevedra consérvase un plano de dita carrilería: “Plano del Camino y Plantío Real desde la ciudad de Santiago hasta la villa de Pontevedra”, a cal, segundo Filgueira Valverde supuxo unha grande obra neoclásica que cultivou a paisaxe coma un parque ademais de mellorar o estilo de vida da xente. Plásmanse así as ideas estéticas da Ilustración que ofrece algo funcional e, ao mesmo tempo, agradábel á vista, xa que toda a obra está feita con orde e simetría. 





 

A HISTORIA DO ARCEBISPO MALVAR E AS SÚAS RAICES DE CERPONZONS


Sebastián Malvar y Pinto , fue un religioso español, formándose en los conventos franciscanos de Pontevedra y Ribadavia. Realizó estudios eclesiásticos en Salamanca, ciudad en la que se ordenó como franciscano el 5 de marzo de 1747

Síntesis biográfica

Nació en 1730 en San Martín de Salcedo, Pontevedra, España.

Trayectoria

Enseñó en el colegio de Alba de Tormes y en la misma Universidad de Salamanca donde se doctoró en Teología en diciembre de 1763. Diez años más tarde ganó la cátedra de teología de prima en la misma Universidad, lo que le dio renombre y fama. Cuando ya corría su nombre como candidato para la diócesis de Quito, el 15 de diciembre de 1777 fue designado por el papa Pío VI como obispo de Buenos Aires. Como no podía hacerse cargo inmediatamente, le dio poder al Deán Andujar y al arcediano Miguel de Riglos para que en su nombre, gobernaran la diócesis hasta tanto se diera su llegada.

Vida religiosa

Fue consagrado el 19 de abril de 1778 por el obispo de Salamanca Felipe Beltrán en la iglesia de San Gil de los frailes menores. Partió para América, desde el puerto de La Coruña el 20 de octubre, acompañado de su sobrino Pedro Acuña y Malvar, sacerdote, y de su confesor personal Fray Pedro Guitián Arias.

Labor en Buenos Aires

Desembarcó en Montevideo a fines de diciembre de ese año y tras pasar por Colonia del Sacramento y la reducción de indios de Santo Domingo de Soriano pasó a Entre Ríos visitando Gualeguaychú. En marzo de 1779 dio aviso al Virrey que proseguiría su visita dirigiéndose a los pueblos de Misiones, Corrientes y Santa Fe, utilizando sólo la escolta provista por el gobernador de Montevideo. Tras ese periplo regresó a la ciudad de Santa Fe y de allí a San Nicolás de los Arroyos donde enfermó, por lo que recién arribó a su sede en la ciudad de Buenos Aires en el mes de octubre de 1779.

Una vez en Buenos Aires, para el 25 de enero de 1780 había ya visitado las reducciones de los indios pampas. Malvar observó las necesidades de las iglesias locales y corroborando el penoso estado espiritual en que se hallaba su feligresía motivado en buena medida por las enormes distancias entre los poblados, ordenó erigir nuevas parroquias, entre ellas las de Pergamino, Baradero y San Pedro (antes parte del curato de Arrecifes). Sus primeras iniciativas al frente de su diócesis fueron encaminadas a mejorar las costumbres e incrementar la evangelización, preocupándose también por finalizar las obras de reconstrucción de la catedral porteña.

Durante su mandato

En los seis años que permaneció en la diócesis el obispo Malvar tuvo varios enfrentamientos con el virrey Vértiz –un criollo con tendencias renovadoras- así como con el cabildo catedralicio, por cuestiones de preferencia y privilegios. Por su mentalidad conservadora, el obispo Malvar promovió los ejercicios espirituales y prohibió las corridas de toros y combatió el juego.

Apoyó la predicación de los ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola, que promovía la laica María Antonia de la Paz y Figueroa, quien había venido en peregrinación desde Santiago del Estero a esos efectos. Malvar costeó los alquileres de una casa a esos fines en la intersección de las actuales avenida Independencia y Salta.

Su permanencia en el Río de la Plata no fue muy dilatada, ya que en 1784 fue nombrado arzobispo de Santiago de Compostela, gracias, entre otros méritos, a su implicación en la sofocación de la rebelión encabezada por el inca José Gabriel Cordoncanqui Túpac Amaru II. Antes de partir tuvo un último altercado con el cabildo eclesiástico, quien conocida la noticia de su traslado proclamó la sede vacante y se negó a seguir reconociendo la autoridad de Malvar, también en ese mismo año envió una carta a sus superiores y autoridades señalando las proesas de María Antonia de Paz y Figueroa.

Labor en Montevideo

Se alejó de Buenos Aires el 6 de febrero de 1784 rumbo a Montevideo y un mes después se embarcó a Cádiz. En el viaje de regreso, al desembarcar en Cádiz, protagonizó junto con su sobrino un curioso suceso: los funcionarios de aduanas los acusaron de traer, fraudulentamente, en el equipaje que portaban, una considerable cantidad de barras de oro sin registrar. Para resolver el incidente Malvar donó la mercancía a la Corona, con lo que quedaba exenta de registro. Sin embargo, al parecer, el rey se la devolvió para que la invirtiera en obras en Compostela. 

Muerte

El arzobispo Malvar falleció en la capital de su archidiócesis a los once años de tomar posesión, septiembre de 1795.

Fuente :

• Actis, F. C., Actas y Documentos del Cabildo Eclesiástico de Buenos Aires, Buenos Aires, Ed. Junta de Historia Eclesiástica Argentina, 1943.


ÉPOCA DEL ARZOBISPADO DE BUENOS AIRES :

FRAY SEBASTIAN JERÓNIMO MALVAR Y PINTO (1779-1784)

El sucesor de De la Torre había nacido en San Martín de Salcedo, Pontevedra, en noviembre de 1730. Fueron sus padres Don Santiago Malvar y Doña Inés maría de Pinto. 

ÚLTIMAS NOVAS SOBRE A HISTORIA DO ARCEBISPO MALVAR 

A AVÓA PATERNA DO ARCEBISPO SEBASTIÁN MALVAR ERA NATURAL DA PARROQUIA DE CERPONZÓNS.

Fai uns días un investigador que colabora coa Asociación de Veciños O Chedeiro, encontrou un expediente de Nobreza instado por Pedro Acuña Malvar, sobriño do arcebispo, con data de 5 de Agosto de 1795.
Queremos agradecerlle que nos cedese a nos a exclusiva de dar a coñocer que CATALINA DE CASTRO era de Cerponzóns.

O investigador enviounos un fragmento coa transcripción do documento :

Neste documento dise que “[…] conviene a mi Derecho hacer ver mi Genealogía, legitimidad, / c(h)ristiandad, limpieza y Nobleza, por Ynformación de testi- / -gos y documentos justificativos, y a V[uestra] M[erce]d suplico se sirba reci- / -bírmela a tenor de los Capítulos siguientes = Primero, si saven / los testigos que yo soy hijo legítimo de D[o]n Ygnacio Acuña, / y D[oñ]a María Malvar, vecinos de la Parroquial Feligresía de S[an] / Mart(t)ín de Salcedo, donde fueron e yo soy natural, cuio D[o]n / Ygnacio lo ha sido hijo legítimo de D[o]n Domingo Acuña, y / D[oñ]a Andrea Martínez, y la D[oñ]a María lo ha sido con la propia / legitimidad de D[o]n Santiago Malvar y D[oñ]a Ynés María Pinto, / que ésta aún vive, y los otros tres son fallecidos, vecinos que han / sido, y dicha D[oñ]a Ynés lo (h)es de la misma Parroquial de / Salcedo, donde p[o]r consiguiente fueron naturales a excepción / de D[o]n Domingo Acuña, que este nació en la de Santa Ma- / -ría de Mourente y quedó hijo legítimo de D[on] Alberto Acu- / -ña y D[oñ]a María Gómez Cerviño, vecinos que fueron de la cita- / -da Parroquial de Mourente y de la de San Bartolomé de / esta Villa y Jurisdicción de Pontevedra, en las que, y nomina- / -da de Salcedo, tenían Casas. Y dicha mi abuela paterna / D[oñ]a Andrea Martínez, ha quedado hija legítima de D[on] Juan / Martínez, y D[oñ]a María Pérez Sabaxáns, naturales y vecinos // que fueron de la espresada de Salcedo. Y el D[on] Santiago Malvar, abuelo / materno, lo ha quedado hijo legítimo de D[on] Domingo Malvar, / y D[oñ]a Catalina de Castro, que vivieron en la explicada de Salcedo, / donde el D[o]n Domingo era natural, y la D[oñ]a Catalina lo ha sido de / la de San Vicente de Cerponzones. Y dicha D[oñ]a Ynés María Pint(t)o / mi abuela materna lo ha sido con la propia legitimidad de D[o]n Alon- / -so Pinto y D[oñ]a Valentina Justo, ambos vecinos y naturales que tam- / -bién fueron de la enunciada Parroquial Feligresía de Salcedo, la qual / Parroquia y las expresadas de Mourente, Zerponzones, y est(t)a Vi- / -lla se hallan contiguas, y todas comprensivas al mismo Pueblo / de la Jurisdicción que V[uestra] M[erce]d administra; y por t(t)ales, unos y ot(t)ros, / fueron e yo soy havido, tenido y reputado, y de ello y su conoci- / -miento depongan los testigos, dando razón del mot(t)ivo por que / lo saven […]”


SEGUIMOS SU HISTORIA…

 Ingresó a los frailes menores y a los 17 años vistió el hábito de San Francisco. Cursó filosofía en el convento menor de Avilés, y teología, en el de Salamanca. 

 Como sacerdote enseñó en el colegio de Alba de Tormes y en la misma Universidad de Salamanca donde se doctoró en teología en diciembre de 1763. Diez años más tarde ganó la cátedra de teología de prima en la misma Universidad. Estaba conceptuado como un buen religioso y gran predicador. 

  Antes de ser nombrado en Buenos Aires, ya había corrido su nombre como candidato para la diócesis de Quito. 

 No obstante, el Papa Pío VI le concedió la provisión canónica como undécimo obispo de Buenos Aires el 15 de diciembre de 1777 . Como no podía hacerse cargo inmediatamente, le dio poder al Deán Andujar y al arcediano Miguel de Riglos para que en su nombre, gobernaran la diócesis hasta tanto se diera su llegada. 

 Fue consagrado el 19 de abril de 1778 por obispo de Salamanca don Felipe Beltrán, en la iglesia de San Gil de los frailes menores. Partió para América, desde el puerto de La Coruña el 20 de octubre del año corriente. En los últimos días de diciembre ya se hallaba en Montevideo donde desembarcó y fue muy bien recibido por el gobernador y el vecindario. A los pocos días de su llegada, inició su visita pastoral en la pequeña villa y luego pasó a Colonia del Sacramento. El itinerario siguió más tarde a la reducción de indios de Santo Domingo de Soriano. Ya en territorio de la actual provincia de Entre Ríos visitó Gualeguaychú y en marzo de 1779 avisaba al Virrey que visitaría los pueblos de Misiones, Corrientes y Santa Fe, valiéndose de las escoltas que había dispuesto para él, el gobernador de Montevideo. Después de haberlos recorrido por entero, desde Santa Fe, pasó a San Nicolás de los Arroyos, en donde debido a una fuerte enfermedad, tuvo que detenerse, ingresando recién a su sede en octubre de 1779 . 

 Después de tomar posesión, siguió la visita a las reducciones de los indios pampas, y según sus informes al monarca, para el 25 de enero del año siguiente, ya la tenía concluida. En ella pudo corroborar el penoso estado espiritual en que se hallaba su feligresía. Como las distancias entre uno y otro poblado era inmensas, dispuso la creación de nuevos curatos para su mayor atención espiritual. En el territorio actual de la ciudad de Buenos Aires, los vecinos del alto de San Pedro pidieron la creación de un nuevo curato con sede en la iglesia del antiguo colegio jesuítico de Belén, pero ello quedó sin ejecución hasta más adelante. 

 Como fue costumbre en esta etapa, tuvo que enfrentar numerosos litigios con el Virrey Vértiz casi desde su llegada a Buenos Aires, pero en lo que atañe a su ministerio pastoral fue muy fecundo. 

Con un firme plan de organización diocesana que inició con su visita, pidió a todos los párrocos de la diócesis que le enviaran la lista de clérigos que actuaban en cada curato. Además aconsejó la predicación del precepto pascual y bregó por la extirpación de los vicios y los juegos clandestinos en la sociedad porteña. 

 Fomentó y apoyó la predicación en la ciudad de los ejercicios espirituales de San Ignacio, que había comenzado a promover la laica Maria Antonia de la Paz y Figueroa, que después venir peregrinando desde Santiago del Estero, se había instalado en la ciudad con intención de construir una casa apropiada. Después de probar la nobleza de sus ideales, no solo alentó sino que también costeó los alquileres de la casa donde se hacían antes de la construcción de la casa de retiros. Este solar, todavía hoy subsiste en Buenos Aires en la Av. Independencia y Salta. 

 Se interesó también por continuar la obra de la Catedral que todavía se hallaba a medio concluir, para ello pidió permiso al rey para que pudiese nombrar peritos que estudiaran la forma como proseguir con la obra de la iglesia donde el obispo ejercía su cátedra. 

 Teniendo en cuenta el monarca, el estado difícil en el que se encontraban las relaciones del obispo con el virrey, las autoridades de la metrópoli, resolvieron descomprimir la situación, trasladando a Malvar y Pinto al arzobispado de Santiago de Compostela, en Galicia. Previa a su partida, todavía tuvo que enfrentar un último altercado con el cabildo eclesiástico, quien apenas conocida la noticia de su traslado, proclamó sede vacante adelantándose a los acontecimientos y negándose a seguir reconociendo la autoridad de Malvar. El prelado esgrimió sus derechos haciendo saber que él seguía siendo obispo de Buenos Aires hasta tanto no recibiera las bulas como Arzobispo de Santiago de Compostela. 

 Se alejó de Buenos Aires el 6 de febrero de 1784 rumbo a Montevideo desde donde un mes más tarde se embarcó para Cádiz. Murió en Santiago de Compostela el 25 de setiembre de 1795.

http://www.arzbaires.org.ar/inicio/malvarpinto.html




1796…..

Oración fúnebre en las solemnísimas exequias celebradas … a la … memoria del Excmo. Señor D. Fr. Sebastián Malvar … / pronuncióla el R. P. Fr. Juan Francisco del Villar

https://minerva.usc.es/xmlui/handle/10347/8965

DIARIO EL ECO DE SANTIAGO , AÑO 25/09/1902


DIARIO DE PONTEVEDRA , AÑO 1973

21/02/1787

Sermón que el Ilustrísimo Señor Don Fr. Sebastián Malvar i Pinto Arzobispo de Santiago dijo en la misma S.A. i M. Iglesia el miércoles de ceniza, 21 de febrero de 1787

https://minerva.usc.es/xmlui/handle/10347/8810

12 de Mayo de 1796

ACS, IG 184 (Espolio do arcebispo Malvar)

Todo o mazo está sen foliar
Peza 7
1796-5-12,

 Santiago
Taxa dos desperfectos dos pazos arcebispais de Santiago, Lestrove e Chouchiños.
Granja de los Chouchiños

La casa que se halla dentro de dicha granja contiene su area la figura de un siete, compuesto de dos rettangulos, el primero de diez y ocho baras de largo y ocho de fondo y el seguno de cinco y siete de fondo en güeco, con un balcon o solana en el angulo, que los dos ramales forman azi entre norte y oriente a nibel con un solo piso, que contiene en su altura y en el pabimento terreno azial mediodia; el portal o entrada prinzipal de piedra pizarra, al frente de aquel una puerta que da yngreso a una gran pieza que sirbia de refectorio y en la que actualmente aun subsisten las mesas, tarimas y bancos todo de madera de castaño con el resto de pabimento baldosado de pizarra y una sola bentana en el testero del frente; a la derecha la cozina… y a la izquierda de dicho portal una expecie de laboratorio asimismo de canteria y la escalera principal por donde se sube a dicho alto superior, que consiste solo en un grande salon con quatro bentanas en que esta un oratorio, la referida solana, una pequeña escalera para bajar a dicho portal y un quarto, con una sola bentana al Oriente, y dos dormitorios, perpendicular a la cozina. Hallandose en uno y otro actualmente para su competente conserbacion necesitar los reparos siguientes….”
O mestre de cantaria que avalia a granxa ve necesarios reparo na obra de madeira, tellado, substitución de vidros das fiestras, renovación dos pisos de madeira das salas superiores, renovar portas…al Oriente ynmediato a dicha casa tiene una fuente encañada con pequeño pilon de canteria y tres mesas con sus asientos a un lado de la misma expecie, y todo de mui hordinaria construcion, necesita repararse dichos asientos, su pabimento y aqueducto de dicha fuente, que para conserbar uno y otro conforme al metodo antiguo tendra de coste…
Ytem se reconocio la muralla de manposteria en seco que cierra dicha granja y en toda su circumbalacion se hallaron barios portillos y desplomos …

Y el portal que da entrada a dicha granja hes construido de canteria y su fabrica hordinaria con dos ojas de grade y herrajes correspondientes…
Junto a dicho portal esta la casa que posee Jacinto Festa, con otros lugares, vienes y tierras pertenecientes a la Mitra y mediante como casero de ella …
Y quanto al del ynterior de dicha granja se allo esta poblada de robles, pinos, castaños y otros arbustos; y solo segun barios bestijios y lo que confeso dicho casero tíñanse cortado varias árbores, e tamén mais abaixo, onde se fixera un prado que estaba pechado con sebes (estacas y ramas de arboles en lugar del competente muro).
Desde o tempo de Rajoy, que tomou os bens dos regulares xesuítas explusados non se fixo avaliación dos bens da granxa polo que o seu deterioro ainda que non grave, é importante; con todo non pode achacarse ao arcebispo Malvar por telo herdado así e, xa que logo, non poderán usar os seus bens nestas reparacións.

25 de Diciembre de 1784

Llega a Compostela, para personalmente hacerse cargo del Arzobispado, a cuya silla fuera promovido desde la episcopal de Buenos Aires, Fray Sebastián Malvar y Pinto, Señor temporal de la ciudad jacobea y de su Pontevedra nativa, por acumulación inherente a tal estado eclesiástico.

Cuando unos meses antes regresaba de América y desembarcó en Cádiz, sus equipajes fueron embargados por la ávida Real Hacienda bajo suposición de que transportaban grandes riquezas.

Antes de la efemérides de este recuerdo, Fray Sebastián realizó en Madrid la ritual visita al Monarca reinante, a quien manifestó voluntad de donar a la Corona todo su capital. Carlos III le encomendó que lo empleara en beneficio del país, y de esta feliz coincidencia salió la construcción de la carretera de Puente Valga a Puentesanpaio, que a ningún otro se le debe sino al paisano arzobispo.

La preocupación por lo compostelano y la tierra de su jurisdicción no le abandonó en ningún momento.

Sus obras fueron contestantes y para darse cuenta de su proligidad y volumen recordemos únicamente las que quedaron en proyecto. Abrir una vía marítima entre el Océano y la ciudad jacobea, instalar el coro de la Catedralpara que no molestase la visibilidad de los actos litúrgicos y la contemplación de la iglesia, con lo que así, en siglo y medio, se adelantó a la realización que había de lograr el Deán Portela Pazos, otro pontevedrés, aunque sólo de provincia.

21 de Diciembre de 1722   

Como dirían las crónicas de sociedad, en la iglesia parroquia de San Martiño de Salcedo unieron su amor con el indisoluble vínculo del matrimonio la bella señorita Inés María de Pinto Valdemoro y Justo Cadavid y el acaudalado propietario Don Santiago Malvar Castro y Delgado.

Inés María, ya casada y, por tanto, con el antepuesto Doña, no se anduvo por las ramas en el nuevo estado ni perdió el tiempo en el intervalo tópico de sus dos apellidos. Contrariamente, por los pasos contados de los nueve meses alumbró al que sería célebre obispo de Buenos Aires y Arzobispo compostelano, el mismo que, con los dineros de sus prebendas, tantas beneméritas obras públicas hizo en Galicia y arregló el destartalado de sus mayores en la Carballeira de Gandarón.

La propia Doña Inés dispuso su testamento ante el fedetario de una desaparecida notaría: el escribano de número del marquesado de Tenorio, en la jurisdicción de Cotobade.

Pasados los años, en un aniversario de la fecha conmemorada, el de 1814, un nieto de la citada, Don Francisco Malvar y Pinto, ordenó también su última voluntad, dejando sus tapices y libros a la catedral de Santiago y los de mística y devoción a la colegiata de Santa María del Sar.

Sin embargo, su más destacada labor nos parece que debe haber sido la de construir a sus expensas unos baños públicos en Caldas de Reis, encomendando su administración al cura y la justicia de esa villa.


Hoxe 20/12/2017 e noticia na Voz de Galicia :



MARÍA HERMIDA 

PONTEVEDRA / LA VOZ 20/12/2017 

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/pontevedra/pontevedra/2017/12/20/arzobispo-sigue-vivo-222-anos-despues-haberse-muerto/0003_201712P20C2991.htm

El arzobispo Sebastián Malvar y Pinto, natural de Salcedo, murió en el año 1795. Pero en Pontevedra, donde da nombre a una calle, no falta quien a cada paso le recuerde. Es más, no falta quien escriba textos relacionados con él de forma permanente. Se trata de Juan José Esperón, directivo de la asociación de vecinos O Chedeiro de Cerponzóns, que cada poco saca del armario una efeméride relacionada con Malvar. Hace unos días recordó que el 18 de diciembre de 1789 le concedieron a este personaje histórico la Gran Cruz de Carlos III por hacer carreteras en Galicia por su propia cuenta. Ese aniversario y los estudios que ha ido haciendo Esperón sirven para ver qué ha sido de la huella de Malvar.
Empezamos por el asunto de las carreteras. Con aquella cruz de Carlos III se le reconocía el mérito, sobre todo, por haber aportado dinero para la construcción de la carretera de Valga a Ponte Sampaio, lo que sería una versión antiquísima de la actual N-550. La definían en el acta de homenaje no solo como la carretera más hermosa y perfecta de España, sino como la mejor de Europa. Ahí es nada. Hoy en día, con los problemas de seguridad vial que incluye en algunos puntos, es difícil imaginarse qué llevó a definirla de tal manera. Aunque en Barro, en las proximidades de Barosa, aparecía ayer un peregrino que sorteaba coches por la carretera nacional y tenía una visión optimista: «No me importa ir por el asfalto, esta carretera es muy bonita, en mi país no hay tanto verde», indicaba este hombre, de origen alemán. Si uno se queda en Barro, según apuntan distintas fuentes, hay otro lugar donde está la huella del arzobispo Malvar. Se trata de la capilla de San Antoniño, ubicada a pie de carretera y ahora cerrada al culto.
Ya llegando a Pontevedra, nueva parada. Para entender la huella del Arzobispo hay que conocer el puente que lleva su apellido, en Cerponzóns. El viaducto está en un estado de deterioro para disgusto de los vecinos. De hecho, O Chedeiro pidió en mil y una ocasiones a Fomento que eche mano de él pero no lo lograron. Dice Juan José Esperón que por ahí pasa también el antiguo Camiño Real y que Malvar tuvo mucho que ver en su traza.
Ya en Pontevedra, el sitio donde el nombre del arzobispo nunca deja de pronunciarse es en la calle que da nombre, que precisamente está ubicada por donde antiguamente pasaba la carretera N-550. No es difícil encontrar a algún vecino que pueda decir algo del personaje que le da nombre al lugar. «Cómo no voy a saber que el arzobispo nació en Salcedo. Y fue bastante importante en Santiago y toda Galicia», dice una mujer entrada en años que está orgullosa de vivir en Arzobispo Malvar.


  20 de Diciembre de 1763 :

Se lee en el libro de Juras del Consejo de Alba de Tormes que ” recibió el grado de Doctor en Salamanca el P. Fr. Sebastián Malvar, Colegial que fue en este insigne Colegio y Sector de Artes que fue en Astorga. Tuvo las funciones correspondientes a este grado con gran lucimiento y aplauso de todos los Doctísimos individuos de aquel espetabilísimo Circo, los que, unimi omnium consenso, le admitieron gustosísimos en su amibilísima compañía para prometerse de sus floridas prendas buenos logros”.

La investidura del doctorado poseía un ceremonial arcaico y complicado, del que era uno de los actos encerrarse en la Capilla de Santa Bárbara para preparar la lección que había de explicarse ante el Tribunal. Cuando lo hizo nuestro paisano, vestido con el silicio, por lo que obtuvo la gracia de sustituirlo por lienzo y camisa. Sin embargo ” mejorado de salud y tomada ya la borla, vuelve a tomar la túnica, desechando la camisa. Y veis aquí un lance que asombra. Jamás ponía aquel sayal grosero, que no sintiese calentura al punto”.

Quedose de Catedrático Prisma en la Universidad de Tormes y alcanzó tan grande prestigio y fama de hombre de ciencia, que el mismo Papa Pío VI le comparó con los más eminentes sabios de los primeros siglos.

Tal día como hoxe de fai 228 anos , 18 de Diciembre de 1789 :

Se le concede al Arzobispo de Santiago Fray Sebastián Malvar la Gran Cruz de Carlos III, otorgada ” por hacer carreteras en Galicia por su propia cuenta “.

Se aludía a la construcción de la de Puente Valga a Pontesampaio, de la que, en la sazón de su construcción, se afirmó que no sólo era la más hermosa y perfecta de España, sino la mejor de Europa.

Según el trazado de la actual y los mojones de su recorrido lo constituían las pirámides con reloj de sol puestas de legua en legua, y de las que todavía algunas quedan en sus desplazamientos.

Y no sólo en esto invirtió dineros. Reparó a su exclusiva cuenta los Conventos de la Enseñanza y Franciscanos de Santiago y Salamanca, la fachada de la Iglesia de Iria Flavia, el Convento de San Francisco de Pontevedra y la Capilla Venerable Orden Tercera, así como también Capilla de San Antoniño en Barro.

La Cruz de Carlos III cubierta de diamantes, ordenó el arzobispo que se incrustara, cual se hizo, en la esclavina de plata que cubre los hombros de la imagen pétrea y sede te del Apóstol en el Altar Mayor de la Basílica ja obra.

Con el tiempo de allí desapareció ocultamente, sin duda arrancada por un romero que a la Catedral fue en busca de algo más que gracias espirituales.

Nosotros recordamos la figura insigne del de Salcedo con la dedicación de una calle, la que pasa frente a las escalinatas de Santa María , asentada sobre la aludida carretera que regaló a su patria.


 Fará  265 anos que era ordenado cura , 24 de Noviembre del año 1754 :

Teniendo veinticuatro años de edad y un día, es ordenado sacerdote Fray Sebastián Jerónimo Malvar y Pintos , natural de Salcedo , barrio de la Cancela , en el lugar de Gandarón, donde sus padres tenían la casa finca que , después de e varias vicisitudes, había de convertirse en albergue de la Misión Biológica de Galicia.

De mozo ingresó en el Convento Franciscano de Pontevedra ,estudiando aquí Humanidades , tomó el hábito del ” poverrello ” de Asís y prosperó en Salamanca.

De estos primeros años de religión cuéntame notables sucedidos. El maestro de novicios , buen cantor y músico , llamábale ” Soldadón ” por su corpulenta figura y ” siempre le hacía ( por tentarlo ) limpiar la pieza común , y por cantar tan mal , lo hacía cantor , para que todos hiciesen escarnio de él “.

Pero daba muestras de sólida vocación.

Eran diarios su fervor y frecuentes sus duras penitencias . En una ocasion se vio salpicada de sangre la pared de habitación de disciplina , precisamente en el lugar que solía ocupar Fray Sebastián, y como algunos compañeros pregunta sen la causa de lo que observaba respondió el hermano José María , Doctor de la Universidad , ” ¿ De quién va a ser sino de ese Malvar que da en su cuerpo con menos piedad que un Toresano en un burro caído ? “.

La humana piedad que encerraba su alma la guardaba para el prójimo. Habiéndosele destinado al convento de Avilés, emprendió viaje desde Salamanca en compañía de su maestro Fr. Benito Rivero , al que acometieron unas tercianas durante el trayecto. Y Malvar transportaba en sus espaldas al enfermo hasta colocarlo bajo techo ; pasado el apuro de la calentura , seguían camino , repitiendo la faena que concluyó en destino.

    17 de Outubro do 1795 :


Unas tres semanas antes falleciera el Arzobispo compostelano Don Sebastián Malvar y Pinto , que deseó, y consiguió, que su corazón quedase para siempre en la iglesia de su parroquia nativa de Salcedo.

La víscera , puesta en una hurna de plomo dentro de otra de bronce, fue esperada en el Puente Bolera .


Desde ese lugar se organizó nutrida procesión, que en el libro parroquial , correspondiente se reseña así : …asistido todo de numerosa cleresía de la villa de Pontevedra con sus dos Rectores, las Comunidades de Santo Domingo, San Francisco y San Juan de Dios, los Curas Párrocos de Santa María de Mourente Arcipreste de esta de Morrazo , San Salvador de Meis , que lo es del Salnés , Santa María de Alba , San Pedro de Campañó , SAN VICENTE DE CERPONZONES  , San Miguel de Marcón , Santa Marina de Bora , San Pedro de Tomeza, San Andrés de Lourizan, San Salvador de Poyo , , Santa María de Samieira , San Jinés de Padriñán , San Julián de Marin, San Martín de Moaña , Santa Eulalia de Meira, y el Rvdo. P. Abad y algunos monjes de de San Juan de Poyo, dos del monasterio de San Salvador de Lérez, el Padre Prior de Santiago de Hermelo y numeroso concurso de otras personas eclesiásticas y seculares con el juez de dicha Villa y su jurisdicción y de los Caballeros Capitulares del Ayuntamiento de ella.

Para la guarda de la reliquia es un panteón, en la pared del lado del Evangelio de la Capilla Mayor, donde debajo del blasón de armas de la familia , se lee :

” Aquí yace el corazón del Excmo.Señor D. Fray Malvar y Pinto , nació y se bautizó en esta parroquia l tomó el hábito de Nuestro Padre San Francisco de la Menor Observancia, en Salamanca a 5 de Marzo de 1747. Fue Doctor y Catedrático de Primo de Teología en aquella Universidad , Obispo de Buenos Aires , Arzobispo de Santiago, Caballero , Prelado , Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III .

Hizo a sus expensas el camino desde el Puente Valga al de San Payo.

Falleció con general sentimiento en su palacio de Santiago a 25 de Septiembre de 1795.

De edad de 64 años , diez meses y un día . Se trasladó el corazón a este panteón el 17 de Octubre siguiente del mismo año de 1795″.

( Ayer de Pontevedra , efemérides, de Modesto Rodríguez Figueiredo )

( Imaxen  : Xacopedia )



RELACIONADO CO ARZOBISPO :

Año de 1779

Las villas entrerrianas 

En 1779 la región fue visitada por el nuevo obispo de Buenos Aires, Sebastián Malvar y Pinto, quien desde Santo Domingo Soriano pasó a Gualeguaychú y siguió hacia Misiones. El 19 de junio de 1780 pidió al virrey que erigiese parroquias en los tres lugares poblados, lo que fue autorizado el 3 de julio del mismo año. El 28 de setiembre de 1780 el obispo erigió canónicamente las parroquias de:
San Antonio del Gualeguay: la jurisdicción de la parroquia, desmembrada de la de La Bajada, fue establecida comprendiendo casi hasta La Bajada. Se instaló bajo el título de San Sebastián el 24 de noviembre de 1781 en la Capilla Vieja, siendo su primer cura Fernando Andrés de Quiroga y Taborda. Luego fue trasladada al sitio denominado la Cuchilla y finalmente, el 22 de septiembre de 1784, a la Villa de Gualeguay, pasando a llamarse San Antonio.[11]​
Arroyo de la China: instalada el 1 de noviembre de 1781. Sus límites fueron fijados como: 70 leguas de frente desde el Gualeguaychú hasta los Ituis (saltos Grande y Chico) o Mocoretá, y desde el Uruguay hasta el Paraná, originando luego un problema de límites.


San José de Gualeguaychú: instalada el 2 de marzo de 1781, abarcando el territorio entre los ríos Gualeguay y Gualeguaychú. Al momento de su erección tenía una capilla servida por fray Mariano Amaro de la orden de los predicadores.

La demora en la construcción de las iglesias, motivó a que el obispo llevara sus quejas contra el virrey al rey Carlos III, quien ordenó al virrey Juan José de Vértiz y Salcedo por carta del 12 de septiembre de 1781 que se ajustara a las reales cédulas en la materia.

( Extraído de Wikipedia )

COSTUMBRES EN LA BUENOS AIRES COLONIAL

Prohiben los bailes de negros para librar de la malicia a los ojos de las niñas

A fines del siglo XVI comenzaron a llegar a la Argentina navíos portugueses, ingleses y holandeses que traían manufacturas europeas y negros africanos -en sus inventarios todo era mercadería- para ser vendidos como esclavos. Casi dos siglos después, hacia 1778, había en la Ciudad de Buenos Aires -que tenía por entonces 24 mil habitantes- unos 7 mil negros, esclavos y libertos, que a más de trabajar, en algunas contadas ocasiones pensaban en divertirse.

Pero el procurador general del Cabildo, en un informe elaborado ese mismo año, anunciaba y denunciaba que “la multitud de negros libres y esclavos que hay en esta ciudad” se reúnen para llevar a cabo “sus bailes en los extramuros de ella en contravención de las leyes divinas y humanas”. Para agravar la cuestión, el burócrata opinaba que esos bailes eran “unos verdaderos lupanares donde la concuspiscencia tiene el principal lugar, con los indecentes y obcenos movimientos que se ejecutan”.

Al borde del vahído, el citado servidor público colegía que esas fiestas eran “un escándalo y un mal ejemplo” para las niñas que solían asistir a los festejos como parte de sus paseos por la ciudad, ya que “abriendo los ojos y entrando la malicia en ellos se anticipan a aprender lo que por modo alguno debían saber”. De esta manera en aquellos tiempos se educaba a las niñas en el arte de la pureza espiritual y en el de la infelicidad temprana.

Pero el empleado no terminaba allí. Acusaba a los negros de ser “pervertidos enteramente con los muchos vicios que aprenden en estas juntas perniciosas”, y que además no pensaban “en otra cosa sino en la hora de ir al baile”.

Españoles casados con mulatas, protestantes y herejes

En 1783, cuando una delegación de funcionarios del Cabildo visitaba al obispo Fray Sebastián Malvar y Pinto, éste denunció que en la muy noble Ciudad de Buenos Aires había 12 casamientos dobles. Por esta razón -comunicó el dignatario eclesiástico- había dispuesto que no se realizarían más bodas sin poseer antecedentes maritales seguros de los contrayentes.

Pero el condigno clérigo no se limitó a cuestionar la falta de información prematrimonial, sino que denunció que la situación era aún más grave. A menudo se producen -oh! Sodoma- matrimonios “entre personas desiguales, como españoles con mulatas e hijos de padres honrados con hijas de los que no lo son”. Además, continuó Fray Sebastián, -oh! Gomorra- existen en Buenos Aires “protestantes y herejes”.

La denuncia del obispo no se producía en terreno infértil. Por aquellos tiempos existía en este territorio una fuerte disputa entre los españoles -y los descendientes de españoles- con los portugueses, que, instalados desde hacía unos 70 años en la Colonia del Sacramento, contrabandeaban alegremente todos los productos que en esta ciudad no había y que la decadente corona española, que desde el año 1700 estaba en manos de la dinastía de los Borbones, no permitía que se comercializaran legalmente. Y muchos de esos portugueses eran de origen judío, de allí lo de herejes.
Escribe: Horacio Ríos

https://drparbst.blogspot.com/2015/03/costumbres-en-la-buenos-aires-colonial.html

CUADERNOS DE LA HISTORIA : Sobre la tradición taurina en Buenos Aires

La tradición taurina en Buenos Aires se había iniciado en 1609. Solían realizarse tres días de corridas al año en la plaza mayor luego de la procesión de San Martin de Tours que tenía lugar el 11 de noviembre, aunque también se dieron por proclamaciones reales o el arribo de algún gobernante. Sin embargo, con la llegada de Vértiz al cargo de virrey en 1778 se programaron funciones con fines económico-utilitarios, para obtener fondos para mejoras públicas de la ciudad. De este modo, las corridas tendieron a disociarse de festejos específicos.
En el mes de diciembre de 1780, el virrey dispuso que se realizaran corridas “en el corto rato de la tarde de todos los días festivos, que subsiguen hasta los de carnaval”. Los fondos logrados tenían por destino la casa de niños expósitos y el alumbrado de las calles. Aquello sin embargo, despertó la oposición del obispo fray Sebastián Malvar y Pinto quien veía peligrar la concurrencia a misa debido a las corridas31. La opinión de aquel se acercaba a la de los ilustrados españoles de la época que en su mayoría se opuso sistemáticamente a la “agitación de los toros”. Mientras Jovellanos argumentó en contra de la pretendida denominación de los toros como “espectáculo nacional”, el Conde de Aranda optó por una serie de argumentos de carácter económico y/o utilitario que sancionaban a las corridas de inútiles vehículos para el despilfarro y la vagancia32. En esta línea, el obispo de Buenos Aires sostenía que la gran frecuencia de corridas hacía peligrar las cosechas porque los peones y jornaleros no querrían salir al campo a emplearse.
El obispo inició un pedido formal ante el Cabildo de la ciudad para que se rebajase la cantidad de funciones de toros33. Sin embargo, los miembros del ayuntamiento determinaron que las corridas:
…han celebrádose en días de trabajo, de fiesta y feriados según se ha creído más acomodado sin que al Ilustre Cabildo conste la oposición alguna de los ilustrísimos señores obispos, habiéndose corrido con igual indiferencia de días las que en estos últimos años se arbitraron como menos gravoso y aparente medio para subvenir a las utilísimas obras públicas de la iluminación de las calles y subsistencia de una casa para niños expósitos34.
Continuaban los capitulares explicando que debido a la gran utilidad que estaban aportando las corridas en los últimos años se había determinado que las mismas se diesen en la mayor parte en días festivos y feriados, porque en los de trabajo disminuía la concurrencia de espectadores, con lo cual no se rendía el suficiente producto para cubrir a los fines mencionados. Asimismo, el virrey en una carta enviada al obispo resolvía que se corrieran toros por la tarde de todos los días festivos entre la festividad de San Martín hasta los días de Carnaval. En 1781, el abogado fiscal del virreinato intervino en el conflicto y señaló:
Es digno de notar que las diversiones públicas, como toros, cañas, comedias, volantines y otros juegos, lejos de estimarse por perjudiciales, haciéndose con las debidas precauciones son utilísimas y recomendables al Gobierno Político para que los hombres puedan alternar los cuidados y fastidios de la vida humana con los regocijos y festejos honestos en lo posible35.
Este conflicto particular concluyó el 6 de diciembre de 1782, cuando el rey remitió una Real Cédula en la que ordenaba que las corridas podían realizarse en días de fiesta siempre que no fueran de riguroso precepto36. No obstante evidencia un reconocimiento en torno a la función que cumplían –o se pretendía que cumpliesen– los festejos y las diversiones públicas en lo referente al gobierno político y la policía de la ciudad. Asimismo se establecía la necesidad de alternar entre tiempo de trabajo y tiempo de ocio a fin de mejorar el nivel de vida de la población, siempre y cuando fuera ese ocio uno de los reconocidos como públicos y sancionados positivamente por parte del gobierno de la ciudad por oposición a aquellos que “agitaran la quietud pública” como era el caso de los bailes de esclavos o los juegos privados ya mencionados. Por último, la determinación real dejaba abierto el camino para que las corridas se independizasen definitivamente del calendario ritual y se convirtieran en un fenómeno a ser explotado con fines políticos y económicos. No obstante, para que aquello diera réditos concretos se hacía necesaria la instalación de una plaza de toros firme que no dependiera de los arrendatarios de andamios y no compartiera el espacio con las otras actividades que tenían lugar en la plaza mayor.

LOS PUEBLOS DE ESPAÑOLES :

Hacia 1780, el obispo de Buenos Aires, Sebastián Malvar y Pintos, se dedicó a vitalizar la situación de los curatos y parroquias en la jurisdicción por lo que recorrió pueblos de indios y de españoles. Realizó informes y propuso modificaciones que quedaron plasmados en su correspondencia con el virrey Juan José Vértiz y Salcedo. Específicamente sobre el “curato de indios de Baradero”, el obispo consideró que debía ser abolido y “subrogado al de españoles”. Su interpretación de la situación quedó así plasmada:

“los pocos indios que hoy se conservan en aquel paraje o son transmigrados de Santiago del Estero, Misiones y otras partes, o mulatos del partido de los Arroyos; todos (…) incapaces de alimentar curas; y, por otra parte, los españoles (…) quieren hacer parroquia, siempre que a la antigua se le saque el nombre de parroquia de indios”.

El panorama brindado sobre la composición socio-demográfica del pueblo resulta congruente con la que hemos analizado en otra oportunidad considerando padrones y listas tributarias de la población de Baradero, que no se diferenciaba de las tendencias de otros pueblos de indios hacia fines del siglo.

El sesgo en la perspectiva del obispo se expresaba claramente en la preocupación sobre el sostenimiento económico de representantes del culto católico en el pueblo. Pero además, profundizaba sus propuestas cuestionando los privilegios medulares del pueblo de indios en tanto corporación territorial con jurisdicción y gobierno propio:

“no podrán pretender preferencias de asientos en la iglesia de españoles, ni en los procesos y más funciones públicas, ni se

llamaría iglesia de indios, sino de españoles, y si a V.E. le pareciera conveniente disolverá también el nombre de Alcalde de

indios haciendo que todos queden sujetos a la justicia ordinaria, y que puedan poblar allí los que quieran”………más información :

http://www.redalyc.org/html/3801/380149191001/index.html

EL OBISPO MALVAR Y PINTO Y LA PARROQUIA DEL ARROYO DE LA CHINA

El nuevo prelado diocesano. Al producirse el fallecimiento del Obispo de Buenos Aires Manuel Antonio de la Torre, por real decreto del 21 de junio de 1777 se designó para llenar la sede al franciscano fray Sebastián de Malvar y Pinto. La bula pontificia fue expedida en Roma, el 17 de enero de 1778. 

Era el nuevo prelado un distinguido religioso, catedrático de Prima de Teología en la Universidad de Salamanca. Con anterioridad, ya había figurado en ternas para los obispados de Quito y Nuevo Reino de León. El rey lo autorizó a consagrarse en España y le acordó cuatro mil pesos como ayuda de costas, sobre la vacante de su sede. 

Malvar y Pinto llegó a Montevideo a fines de 1778, desde donde informó al virrey Vértiz, el 12 de enero de 1779, que antes de pasar a Buenos Aires había resuelto visitar parte de su diócesis. Por cierto que resulta llamativo el hecho de que el nuevo obispo……

http://www.logiawashington.org.ar/tomo1.pdf

San Antonio y Rocamora – Gualeguay 

https://esquinasdemiciudad.wordpress.com/2015/05/03/maria-riedel/

La Primera Discusión en Gualeguay

El párroco quería como patrono a San Sebastián con el propósito de homenajear al Obispo Sebastián Malvar y Pinto que era su jefe inmediato. El padre Fernando Andrés Quiroga y Taboada no sólo “…ni ha tenido ni tendrá buena armonía con nadie”, según decía Rocamora, sino que era un porfiado obsecuente con la jerarquía de su iglesia. Los pobladores resistieron las intenciones del cura y de la autoridad eclesiástica de Buenos Aires. Rocamora, aprovechando la ocasión para cobrarse todos juntos los ataques del párroco, sostuvo a San Antonio poniéndose del lado de los vecinos. En aquellos años los conflictos no se resolvían rápidamente porque los oficios iban y volvían del asiento de los mandos en la capital del Virreinato y los viajes no eran cortos ni fáciles. Finalmente los pobladores ganaron y el párroco fue suspendido tiempo después por el Virrey Marqués de Loreto, debiendo abandonar la Villa de Gualeguay. La rebeldía gualeya obtenía sus primeros triunfos y Gualeguay nacía producto de conflictos y discusiones.

http://laboticadeldiablo.blogspot.com/p/discusion-de-gualeguay-230-aniversario.html

ESTUDIOS HISTÓRICOS 

https://www.estudioshistoricos-en.edu.uy/assets/115boletinhistoricon%C2%BA251-254_1978.pdf

Ordenanza Nº 10.341/98: Calle Malvar y Pinto

Sebastián Malvar y Pinto: (1730-1795) Europeo, de España. Religioso franciscano. Obispo de Buenos Aires. Promotor de la fundación de Gualeguaychú así como de otros veinte pueblos en la Argentina y el Uruguay.

Vivía en España cuando fue designado Obispo de Buenos Aires en 1779. Pronto inició el cruce del océano llegando a Montevideo a principios de 1779. 

Allí, en vez de seguir viaje hacia la capital del virreinato, decidió recorrer primero su diócesis (que abarcaba la actual República Oriental, la mesopotamia, Santa Fe y la provincia de Buenos Aires). Así fue que en marzo de ese año pasó por lo que se podría llamar el pre-Gualeguaychú, un asentamiento “ilegal” alrededor de una capilla. “Pasé por Gualeguaychú y conocía las necesidades de esta iglesia y de su gente” dice en una de sus cartas.

Monseñor Malvar y Pinto visitó los asentamientos de Gualeguay, Nogoyá, Arroyo de la China (Concepción del Uruguay), pasó luego a Misiones (que en ese tiempo se extendía hasta Concordia), a Corrientes, Santa Fe, Paraná y los pueblos bonaerenses de la costa del Paraná. Un año después de su desembarco en América llegó por fin a su catedral de Buenos Aires. Allí decretó la creación de veinte parroquias (la de Gualeguaychú entre ellas). 

Esto fue de gran ayuda para nuestros antepasados, ya que significaba que uno de los poderes del sistema colonial los reconocía y, por lo tanto, les daba seguridad de posesión del lugar en que estaban. Pronto designó al Padre Fortunato Gordillo para atender la Parroquia de Gualeguaychú y presionó al virrey, valiéndose hasta del mismo rey de España, para que se oficializaran las villas. Tres años después fue enviado Rocamora para concretar las fundaciones.

En el año 1784 Malvar y Pinto fue promovido a arzobispo de Santiago de Compostela, ciudad milenaria donde se encuentra la tumba de Santiago, uno de los apóstoles de Jesús. Allí murió en el año 1795.

Sebastián Malvar y Pinto, fue uno de los grandes hombres de fines de la época colonial. Él, así como el virrey Vértiz y funcionarios de segunda línea como Tomás de Rocamora y Juan de San Martín (el padre del libertador), por su vocación de servicio, competencia y conocimientos, fueron los protagonistas de un período esperanzador que pronto fue sofocado por la corrupción que sobrevino a la monarquía española. 

Sin embargo sirvieron de ejemplo a la generación que les sucedió y que concretó la independencia de América. 

http://www.alvarezdaneri.com.ar/calles/malvarypinto.htm

Obispo Sebastián Malvar y Pinto 

Pedro Antonio de Ceballos Cortés y Calderón era el Gobernador en Buenos Aires desde 1757. Al crearse el Virreinato del Río de la Plata, en 1776 fue nombrado virrey. El 21 de abril de 1777 desembarcó en Montevideo con casi 10000 hombres que habían sido enviados de refuerzo desde Cadiz. Con ese contingente llegó Tomás de Rocamora. Cevallos marchó por tierra hacia Colonia del Sacramento y la recuperó de los portugueses. España firmó la paz con Portugal y Cevallos cruzó a Buenos Aires para asumir el cargo de virrey el 15 de octubre de 1777.


Fray Sebastián Malvar y Pinto, sacerdote franciscano de confianza en la corte Borbona de España fue designado Obispo de Buenos Aires para vigilar de cerca al nuevo virreynato. Desembarcó en Montevideo y todavía sin hacerse cargo de su diósecis, a fines de febrero de 1779 emprendió un viaje por la zona en litigio con Portugal. Recorrió las capillas de Gualeguaychú, Arroyo de la China (Concepción del Uruguay), Gualeguay Grande y San Antonio del Salto (Concordia) (1). Cuando finalmente llegó a Buenos Aires, el Virrey Ceballos ya había sido reemplazado por don José Vértiz y Salcedo. 
El nuevo Obispo, sin duda había recibido instrucciones de la Corte para que informara sobre las condiciones del territorio en litigio. Pudo comprobar de primera mano que en toda la zona había menos de mil personas y por lo menos medio millón de vacas chúcaras. Aconsejó que para proteger esa riqueza se necesitaban más pobladores capaces de defenderla

Para más información: http://www.nerosumi.com/er/211.html

Otro enlace de interés :

https://books.google.es/books?id=jVsZDQAAQBAJ&pg=PT20&lpg=PT20&dq=sebastian+malvar+y+pinto+en+Entre+rios&source=bl&ots=e08LOpRMoR&sig=fXePb4iMEWWaz2dPXFwYY08B9yM&hl=es&sa=X&ved=2ahUKEwj6gPz8oorcAhUBbVAKHQLjAlYQ6AEwEnoECAYQAQ#v=onepage&q=sebastian%20malvar%20y%20pinto%20en%20Entre%20rios&f=false

LA VIDA RELIGIOSA EN EL MONTEVIDEO DE LA ÉPOCA

https://espacioinvestiga.org/wp-content/uploads/2015/09/EC001-00-08_Capitulo_08.pdf

Del “Arroyo de la China” a “Nuestra Señora de la Concepción del Uruguay” 

Los albores: Los orígenes de nuestra ciudad se remontan al año 1771. Documentaciones oficiales confirman, para ese año, existencia de un grupo de 23 familias, provenientes del paraje del río Gualeguaychú y arroyo el Gato. Las mismas se establecieron en la “Rinconada del Arroyo de la China” y trabajaron en el denominado puerto de Incharrandiera o Echarrandieta, en las confluencias del actual Arroyo de la China y Riacho Itapé (frente a Santa Cándida).


En principio, gracias a las gestiones del Comisionado León Almirón ante el  Virrey Cevallos, y del Padre Fray Antonio Pastor y Viera ante el Obispo de la Torre, estas familias recibieron asistencia social y religiosa. Levantaron una capilla y rindieron especial veneración a la Inmaculada Concepción de María en una pequeña imagen. Finalmente, y luego de prolongadas tratativas, esta antiquísima imagen fundadora fue regresada a nuestra ciudad en el año 2013 y hoy se conserva de manera definitiva en la nave derecha de acceso a la Basílica de la Inmaculada Concepción.

El significativo año de 1778 y la primera visita pastoral

A partir de este año, la realidad de las familias pioneras se presenta más alentadora. Por empezar, Vértiz reemplaza a Cevallos en el Virreinato y comienza con un programa poblacional a los efectos de fortalecer la presencia española en la región.
Con el fallecimiento de Monseñor de la Torre, llega el nuevo Obispo, el franciscano Monseñor Fray Sebastián Jerónimo Malvar y Pinto. También la labor del Padre Pastor y Viera, se verá aliviada, al enviar el Cabildo Eclesiástico de Buenos Aires, un sacerdote exclusivo para la atención de las familias del Arroyo de la China, quien también obrará como autoridad civil, ocupándose de las demandas sociales y económicas de los lugareños. Este enviado era el franciscano Padre Fray Pedro de Goytía (quien da nombre a la calle ex 11 del norte). Mientras tanto, el nuevo Obispo Malvar y Pinto, visitará a aquellas 23 familias, creando el 28 de septiembre de 1780 la Parroquia del Arroyo de la China  (Inmaculada Concepción), sugiriendo a sus moradores, ante las amenazas de las crecientes, trasladar las viviendas y capilla, más al norte (al actual barrio La Concepción).

La fundación de Concepción
Don Juan Thomás Julián Marcos de Rocamora, llegará al entonces “Continente de Entre Ríos” con órdenes expresas del Virrey Vértiz de reorganizar al vecindario. Luego de fundar Gualeguay, viene a este paraje y da origen a la Villa “Nuestra Señora de la Concepción del Uruguay”. Aquella histórica y fría jornada de invierno del 25 de junio de 1783, luego de desmontar el área que afectaría el nuevo asentamiento, Rocamora realizó la demarcación de lo que sería la Plaza Mayor (hoy Plaza Ramírez) y a su alrededor los distintos solares que ocuparían los principales edificios públicos y viviendas de los vecinos.

En nuestros días solamente tenemos la reproducción de una sola de aquellas construcciones de los años de fundación de nuestra ciudad: el del primitivo templo de la Inmaculada Concepción. El mismo estaba ubicado exactamente donde hoy se encuentra la Basílica de la Inmaculada Concepción. Fue destruido tiempo más tarde por un incendio, en la noche del 1º de noviembre de 1849. Esta ilustración data del año 2002. Le propuse al artista religioso local, Salvador Álvarez, hacer una reproducción del templo a través de la pintura. Se basó para ello en la única descripción existente sobre aquel templo y que fuera redactada en el año 1802 el Padre José Basilio López.

El nombre de nuestra ciudad

Monseñor Malvar y Pinto había sugerido a Rocamora designar con el nombre de San Sebastián a la nueva Villa. Cuando Rocamora acerca la propuesta a los lugareños, se genera una discusión, ya que la mayoría tenía en mayor aprecio el honrar a la Madre de Jesús con el título de la Inmaculada Concepción. La situación se resolvió por votación. Resultó triunfante la propuesta mariana y se proclamó como segundo patrono a San Sebastián.

Por ello, quien ingrese a la Basílica de la Inmaculada Concepción, podrá apreciar que en el altar mayor, la imagen central es la de la Inmaculada Concepción, mientras que a su derecha está la de San Sebastián. La imagen de este santo mártir romano data del año 1785 y fue traída desde el Barrio de San Telmo (Buenos Aires).
Cabe destacar, que lo que denominamos como “el centro” de nuestra ciudad, el cual incluye el casco histórico, lleva el nombre de San Sebastián, por ordenanza municipal 9583,  del 9 de abril de 2015, siendo al presente el barrio más extenso de la ciudad.

En cuanto al nombre mariano dado a nuestra ciudad, bien expresó el célebre historiador concepcionero y miembro de la Academia Nacional de la Historia, a quien mucho le debemos y agradecemos por su aporte a la historia local: Prof. Oscar Fernando Urquiza Almandóz:

“El nombre dado a la villa y su reconocimiento como patrona de ella, no constituyeron una imposición de Rocamora o de la autoridad virreinal. Fue simplemente, la admisión de un hecho incontrastable: el inusitado fervor mariano de un núcleo de hombres y mujeres que ponían en María su fe y sus esperanzas…”

Cultura de trabajo y esfuerzo, búsqueda del bien común,  amor por la tierra que se habita, espiritualidad cristiana signada por el singular amor a la Inmaculada Concepción, son algunos de los claros postulados que sostuvieron las familias  que dieron origen a nuestra querida Concepción del Uruguay. Valores prolongados por el mismo Urquiza y que deben seguir anidando en el corazón de todo uruguayense respetuoso de la identidad de una comunidad forjada en aquellos nobles ideales.

Lic. José Alejandro Vernaz / Centro Cultural “Justo José de Urquiza”

GOBIERNO DE ENTRE RÍOS 

Parroquias y villas. Numerosas localidades de la provincia tuvieron su despertar con la creación de la parroquia. Tal es el caso de Paraná, a partir del 23 de octubre de 1730, que en la figura del padre Francisco Arias Montiel, designado párroco de la Otra Banda del Paraná, reconoce al sacerdote pionero de la comunidad que inauguró la vida espiritual de la comarca costera. Tiempo después, a mediados de 1779, en su primera recorrida por la Diócesis de Buenos Aires, monseñor Sebastián Malvar y Pinto observa gran cantidad de pobladores en diversos rincones del monte entrerriano, poniendo en marcha su proyecto fundacional de pequeñas capillas y aconsejando al virrey Vértiz y Salcedo la necesidad de organizar determinadas poblaciones.

La presencia de don Tomás de Rocamora, en 1782, permitió la elaboración del primer documento económico, informe que reviste enorme trascendencia para la región, pues auguraba el 11 de agosto de aquel año que “fuera pleitos, valga la razón y asegúrese Vuestra Excelencia que ejecutado como planteo, antes de muchos años será la de Entre Ríos la mejor provincia de esta América”. En marzo, junio y octubre de 1783, el fundador de pueblos, materializaría la puesta en marcha de las villas de San Antonio de Gualeguay, Concepción del Uruguay y San José de Gualeguaychú, respectivamente.

Más información :

https://www.entrerios.gov.ar/portal/index.php?codigo=34&item=pagina_textos&menu=menu&modulo=&accion=

230º Aniversario de la Fundación de San Antonio de Gualeguay :

http://www.diariodebatepregon.com/noticia.asp?noticia=2178

Vídeo de Fundación de Concepción Uruguay  :

http://animaltv.com.ar/fundacion-de-concepcion-del-uruguay-parte-2/

“Libro de Casados. Quilmes: 1763-1786.
Libro de Casados. Ensenada de Barragán: 1770-1776” Parte II: 1776-1786 :

http://www.estudioshistoricos.org/12/LIBRO%20II%20QUILMES.pdf

6 de Octubre de 1778

Está en Santiago, después de pasar unos días de descanso en su casa de Gandarón, Fray Sebastián Malvar y Pinto.

Dentro de breves fechas embarcaría en La Coruña para ir a regir su diócesis, pues se le había nombrado Obispo de Buenos Aires a petición de Carlos III.

No obstante orden expresa de que todos los prelados electos para Indias habían de ser consagrados en la capital de sus respectivas diócesis, se hizo excepción ahora y la ceremonia celebróse en la Corte, en la Iglesia de San Gil. Actuó de padrino el Marqués de Cogolullo, heredero de la Casa y Estados de Medinaceli,

Refiérese que al hacer su presentación de saludo al rey, éste, aludiendo al lejano destino en donde caía la parcela del pastor, le dijo :

” Vé, que pronto volverás “.

En el interregno, Malvar y Pinto corrigió los abusos del clero de Buenos Aires, estableció la disciplina eclesiástica, hizo de padre con los pobres y mantuvo el prestigio de España. Al estallar la revolución de Tupac-Amar, enfrentose a cuarenta mil hombres armados con la sola compañía del Santísimo Sacramento en las manos,me por el prestigio del prelado los amotinados depusieron su actitud en contra de la Corona y del Gobierno.

25 de Septiembre de 1795

Muere en Santiago el Arzobispo Sebastián Malvar y Pinto, nacido en Salcedo el veintitrés de noviembre de 1730.

Se le dio sepultura entre el antiguo Coro y el Altar Mayor, bajo una placa de bronce en la que se esculpió:

AQUI YACE EL EXCMO. SEÑOR

D. FRAY SEBASTIAN MALVAR Y PINTO

DE LA REGULAR OBSERVANCIA

DOCTOR DE SALAMANCA 

OBISPO DE BUENOS AIRES

ARZOBISPO DE ESTA SANTA

IGLESIA CABALLERO GRA

CRUZ DE LA REAL Y DISTINGUIDA

ORDEN ESPAÑOLA DE CARLOS III. FA-

LLECIO

A 25 DE SEPTIEMBRE 

AÑO DE 1795.

13 de Julio de 1792

Reanudamos el relato que atrás dejamos de Don Pedro Acuña y Malvar, el cual, a continuación de todo lo dicho y de ser Ministro de la Cámara en calidad de eclesiástico, mete en el bolsillo, rigiendo la nación el Ministerio de Aranda, la credencial de Secretario de Estado y Ministro de Gracia y Justicia.

Pasados dos años dimitió de prebendas y se quedó con el puesto de Consejero de Estado, ejerciéndolo hasta la invadió francesa del 1808 y el motín de Aranjuez.

Tildado de amigo del Principe de la Paz, emigró a Francia con Carlos IV. Reintegrado a España, Fernando VII lo repuso en el cargo de Consejero de Estado.

La Catedral de Santiago conserva los dos tapices que adornan la fiesta del Octavario del Corpus, que él regaló.

Fue, por mandato de su tío Arzobispo, el que llevó la administración de la carretera de Puente Valga a Pontesampaio y el que dirigió la construcción del Palacio de Gandarón, que el prelado levantó para solar en los descansos, regalándoselo, en testamento, a su sobrino Don Julián Malvar y Malvar, Conde de Botocos.

Don Pedro mantuvo en Galicia especial predilección por Caldas de Reyes, que le debe el primer cuerpo de su puente y la preocupación de que su su medicinales aguas estuviesen al alcance de los pobres.

Artículo relacionado con Pedro  Acuña :

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/pontevedra/2010/01/24/salcedo-rinde-homenaje-vecino-ilustre/0003_8248237.htm

29 de Mayo de 1794

Domus Iacobi by Catedral de Santiago – issuu

https://issuu.com › catedralsantiago › docs

Proyecto realizado en Madrid el 29 de mayo de 1794, a cargo de Melchor de Prado y Mariño, fue presentado al Arzobispo Fray Sebastián de Malvar y Pinto, deseoso de llevar a cabo una modernización de la Catedral …

Domus Iacobi by Catedral de Santiago – issuu

12 de Abril de 1775

Otro nacimiento vamos a recordar. El de Don Pedro Acuña y Malvar, venido al mundo en la casa de los ” Acuñas” del lugar de Matalobos, parroquia de San Martín de Salcedo.

Tuvo por padres a Don Ignacio Acuña, Regidor Perpetuo del Concejo de Pontevedra, y a Doña María Malvar, hermana del Arzobispo de Santiago. Este lo tuvo en estudios hasta que recibió las órdenes eclesiásticas, y, en concepto familiar, lo llevó a América cuando el tío fue nombrado obispo de Buenos Aires.

Al regreso de ambos la Hacienda trabó el barco de viaje y otros dos más que transportaban sus equipajes, bajo la fundada impresión de que contenían Fuertes valores, sin registrar, y había que pagar impuestos, que no querían satisfacer bajo la alegación,maque prosperó, de que las riquezas iban al Rey, para invertirlas en obras públicas.

Fray Sebastián lo nombró Provisor de Santiago y no debió gestionar el desempeño a satisfacción del Cabildo, porque algún tiempo después, se quejaba aduciendo que el ” Provisor y Vicario General de aquel vasto Arzobispado, Maestrescuela de la misma Santa Iglesia y comensal de Rvdo. Arzobispo, su tío , es el que ha introducido y propagado la semilla de la discordia que por desgracia triunfa en el presente tiempo; el que fomenta y cultiva y el que oprime y ultraja impunemente el docoro del Cabildo suplicante y sus Individuos”.

Don Pedro pronto marchó a la Corte y se suavizaron las tiranteces. Allí se le nombró Sumiller de Cortina y Oratorio y Carlos IV le confirió el Priorato de Sar con retención de la Maestrascolía. Lo primero le supuso entrar en posesión de las rentas del cargo, ascendentes a la bonita cifra de un millón ciento treinta y un mil novecientos siete reales con cincuenta y cuatro maravedises.

Siguió subiendo en la política y obtuvo plaza en el Consejo de Castilla.

La carretera de ese tipo no la terminó ahí , pero lo largo de la nota aconseja dejar otras efemérides, que serán puestas en su cronológico lugar.
8 de Marzo de 1792

En una reseña de efemérides locales tiene que ocupar lugar destacado las cofradías antiguas pontevedresas, a las que tanto debe la ciudad en su peculiar formación y en su específica manera de ser. Y entre aquellos, en sitio señero, está la de la Concepción y Misericordia, que será objeto de más de un comentario, por sus privilegios singularmente excepcionales y por tesón en defenderlos, a veces hasta olvidado la religiosidad y piadoso mello que sirvió para tejer la urdimbre de estamento canónico-social que significó.

Para muestra llega un botón. Revueltos la Justicia y Regimiento de la Villa, que era como la Corporación Municipal si bien con más atribuciones, la Ilustre Congregación y la familia del Conde de San Román, disintiendo los dos primeros puestos preeminente en la Procesión de Viernes Santo y los otros el derecho a portar estandarte igual al de Mayordomo, se armó la marimorena a las puertas de la Iglesia de San Francisco, del que se derribaron las puertas y se forzaron las rejas, ya dentro del sagrado recinto, mientras el del Concejo y los de la Cofradía se agarraban con contundencia de auténtica pelea, salpimentada de insultantes y no académicas palabrotas. 

Como es de rigor en tales casos, a seguir vinieron causas, pleitos, querellas y todo lo que los curiales aprovechan en sazón de río revuelto, hasta que, cansado de la no beatífica actitud, Fray Sebastián Malvar y Pinto, franciscano de religión y arzobispo de Santiago, impuso concordia por el prestigio de su autoridad. La dictó en su Palacio de Gandarón, parroquia de Salcedo, que la gente de ahora conoce como Misión Biológica de Galicia. La precadencia procesional fue para la Congregación, el Conde podría lucir su estandarte, pero cuando no lo llevase personalmente, sólo había de sustituirle un Regidor de la Vila o un Congregante.

21 de Febrero de 1806

En Aranjuez se firma Real Orden que es como resumen del proceso de reedificación de nuestro,motor autonomasía, puente.

El primitivo, de factura románica, quizás asentado en el siglo I, desapareció a principios del XV. El que le siguió sufrió diversas vicisitudes, algunas de las cuales serán indicadas en su correspondiente recuerdo.

El afán del Arzobispo Malvar para construir el Camino Real de Santiago a Puente Sampaio había de suponer implicaciones para el puente. Y un sobrino del dignatario, Don Pedro de Acuña, en deseo de ultimar la gran obra de su pariente, logra, por la disposición acotada, autorización para finalizarla en lo que a lo citado atañía, poniéndose a su disposición un fondo de sesenta mil reales y facultándose para el señalamiento de nuevos arbitrios, como el fijado en dieciséis maravedís sobre cada ” mollo ” de paja vendido en Pontevedra.

Esta construcción trajo la desaparición definitiva de los castilletes de ambas márgenes del Lérez y hubo de interrumpirse por la conmoción de la Guerra de la Independencia.

Proseguida aquélla en 1823, con el mismo signo de hacer desaparecer lo viejo, sustituyéndolo, realmente, por nueva factura, se concluyó en 1890, con el formato que, salvos ligeros retoques, subsiste.

Todo el dilatado proceso supuso la desaparición de la fábrica medieval.

27 octubre, 2013, periodico EL DÍA :

EL MENTOR IDEOLÓGICO DE LA VILLA ( Marcelo Lorenzo )

Aunque no fue el ejecutor material de la fundación de Gualeguaychú, al obispo Malvar y Pinto le cabe el título de inspirador intelectual. Su gestión preparó la acción posterior de Tomás de Rocamora. Y revela hasta dónde convergían los intereses de la Iglesia Católica y la monarquía española.

Marcelo Lorenzo

“Las capillas serán parroquias y junto a las parroquias nacerán villas”. La frase se le atribuye a Monseñor Sebastián Malvar y Pinto. Y allí está contenida toda la alta política de España para esta zona, en el último tramo del siglo XVIII.

Para nuestra actual concepción laica del Estado, la idea es disonante. ¿Qué tiene que ver la creación de una parroquia católica con la organización civil de una población? ¿Acaso no son esferas autónomas y separadas? 

Quizá por esto, justamente, la figura del obispo haya quedado en segundo plano durante mucho tiempo, pese al efectivo protagonismo histórico que tuvo. Y acaso porque a cierta historiografía liberal o anticlerical –dominante en el relato del pasado- le haya resultado difícil reconocer los méritos del personaje.

Pero una mirada desprejuiciada sobre la historia, que se coloque en la perspectiva cultural de la sociedad de la época, que prefiera la verdad de los hechos a los recortes ideológicos desde el presente, hallará en Malvar y Pinto al evangelizador y estratega que alentó la fundación de pueblos en Entre Ríos.

Colocar al personaje en su contexto histórico supone, por caso, aceptar que este fraile franciscano no sólo vino en acción pastoral en 1779, sino a cumplir una alta misión política encomendada  por el mismísimo rey Carlos III, quien lo había nombrado obispo de Buenos Aires, una diócesis que abarcaba los actuales territorios de Paraguay, Uruguay y Argentina.

Es preciso entender que Malvar y Pinto no era un clérigo más, con determinada dignidad eclesiástica. También hacía las veces de funcionario político de alta jerarquía en la estructura de poder de la monarquía española. 

Y esto en virtud de lo que se conoce como Real Patronato, un conjunto de privilegios y facultades especiales que los papas concedieron a los Reyes de España y Portugal, a cambio de que estos apoyaran la evangelización y el establecimiento de la Iglesia en América.

Simbiosis político-religiosa

El Patronato fue establecido por las bulas del Papa Alejandro VI en 1493, inmediatamente después de que Cristóbal Colón llegara a las Antillas centroamericanas, y por expreso pedido de los reyes ibéricos.

Hay que pensar que Europa todavía era un bloque católico. Desde el punto de vista religioso la Santa Sede ejercía una fuerte autoridad sobre los príncipes y reyes de la época. Será recién en 1520, con la rebelión del agustino Martín Lutero, que esa hegemonía se empezará a resquebrajar.

El Patronato, que el Papa Alejandro había acordado con Carlos V y Felipe II en el siglo XVI, implicaba que la autoridad real debía autorizar la construcción de iglesias, catedrales, conventos, hospitales, la concesión de obispados, arzobispados, dignidades, beneficios y otros cargos eclesiásticos.

Los prelados debían dar cuenta al rey de sus actos y la Real Audiencia –alto tribunal real de apelaciones de las Indias- era el ámbito en el cual se dirimían los conflictos eclesiásticos. 

“El Patronato hizo de la Iglesia del Nuevo Mundo, desde el punto de vista administrativo, una especie de dependencia de la Corona. Todos los obispos, arzobispos, miembros del Capítulo Catedralicio y párrocos eran nombrados por el rey y sus representantes”, señala el profesor Alfredo Castillero Calvo, en ‘Historia General de América Latina’.

El investigador panameño resalta la estrecha dependencia de la jerarquía eclesiástica americana con el monarca, al señalar que no había comunicación directa entre Roma y los obispos de América. “Ésta se efectuaba únicamente por intermedio del rey y el Consejo de Indias”, sostiene.

Esto quiere decir que un obispo de la época respondía política y religiosamente al rey de España. Pero la situación creada por el Patronato generó con el tiempo un avance mayor del poder real sobre la Iglesia.

Fue así que en el siglo XVIII, en tiempos de Carlos III, comienza a aplicarse la “doctrina regalista”. Según el profesor Hugo Rosati, del Instituto de Historia de la Pontificia Universidad Católica de Chile, esa estrategia virtualmente subordinó la organización eclesiástica a la Corona.

El regalismo, dice, “concedía al rey de España el derecho a desempeñar la función de vicario general de Dios en la Iglesia americana, a expensa de la autoridad papal. Implicó el traspaso al rey de todos los aspectos de la jurisdicción eclesiástica. Sólo la potestad de orden (facultades sacramentales adquiridas por los clérigos al ordenarse) no podía ser ejercida por el rey, por ser de naturaleza sacerdotal”.

Con el regalismo la mecánica de elección de los prelados ya no necesitaba del visto bueno del Papa. “Mientras antes el rey nombraba a las dignidades eclesiásticas tras recibir una propuesta, ahora podía sustituirlas a su soberana voluntad”, aclara el docente chileno.

El regalismo, en realidad, no derivó de una concesión de la Santa Sede (como lo fue en su momento el Patronato) sino que “fue la resultante de un derecho inherente a la soberanía de los reyes”, explica Rosati, al señalar que se trataba de una doctrina propia del absolutismo monárquico, que en España encarnaba Carlos III.

El legado del obispo 

La aparición de Malvar y Pinto en esta parte del mundo, por tanto, formó parte de una estrategia decidida en la corte de Carlos III, quien estaba empeñado en fortalecer las posesiones españolas en América frente a la amenaza portuguesa.

De hecho el obispo llega dos años después de la creación del Virreinato del Río de la Plata, constituido en 1776 para organizar, bajo una dirección unificada, la defensa de las fronteras.

Se sabe que a poco de desembarcar en Montevideo, en diciembre de 1778, el prelado el lugar de tomar posesión de su cargo en Buenos Aires, decide recorrer su vasta diócesis.

Tras visitar diversos partidos de la Banda Oriental, desde Santo Domingo de Soriano cruza a Gualeguaychú, donde a fines de 1779 inspecciona la capilla pública alrededor de la cual se asentaban unas pocas familias.

Esto le permitió conocer la precaria situación de estos habitantes y el grave problema que enfrentaba a los pequeños propietarios con los grandes terratenientes que querían expulsarlos de sus campos. El obispo concibe la idea de elevar el estatus eclesiástico de la capilla, convirtiéndola en parroquia.

Idéntico temperamento adopta para los otros poblados entrerrianos que visita: Gualeguay y Arroyo de la China (hoy Concepción del Uruguay). La idea que había detrás no era sólo religiosa: la existencia de parroquias era una manera de organizar políticamente el espacio.

Abría la alternativa para que los vecinos poseyeran parcelas de terreno en el poblado, lo que era un modo primario de urbanizar, descomprimiendo la disputa entablada por el acceso a la tierra.

Así, en junio de 1780 el obispo Malvar y Pinto pide al virrey que erija parroquias en los tres lugares mencionados (Gualeguaychú, Gualeguay y Arroyo de la China), lo que fue autorizado el 3 de julio de ese año.

La parroquia de San José de Gualeguaychú fue instalada el 2 de marzo de 1781 y abarcaba el territorio entre los ríos Gualeguay y Gualeguaychú.

Algunos historiadores resaltan el hecho de que en este caso la organización del territorio siguió una lógica inversa a la habitual, ya que las jurisdicciones parroquiales precedieron a la fundación de las villas.

Aquí radica el carácter de mentor ideológico de Malvar y Pinto: concibió con antelación la plantificación que haría Tomas de Rocamora, dos años después, el 18 de octubre de 1783. Con lo cual bien podría concluirse que ambos son co-fundadores de Gualeguaychú.

Un hombre con poder

“El religioso era uno de los más eminentes miembros de la orden de los Franciscanos en España, con importantes vinculaciones en la Corte de Madrid”, así describen a Malvar y Pinto los historiadores locales que redactaron “De Gualeguaychú y su historia. Desde el siglo XVI hasta mediados del siglo XVIII”.

Refieren, además, que el obispo era de gran inteligencia y “dotado de una clara visión acerca de la situación a la vez difícil y trascendente de la política internacional del momento”.

Y añaden: “Era sin dudas, el personaje adecuado para organizar la zona limítrofe con las colonias portuguesas en América”.

La creación de nuevas parroquias, como base para la plantificación de las villas, es el legado de Sebastián Malvar y Pinto a la comunidad entrerriana. Se está en presencia, por tanto, no sólo de un fraile interesado en la evangelización, sino de un político.

Pero de un político, en virtud del regalismo, que discutía de igual a igual con el virrey y que tenía llegada directa al monarca. Este nivel de influencia se ve en los sucesos que rodearon a la creación de las parroquias entrerrianas.

En efecto, una vez instituidas las parroquias la función de la Corona, a través de su máxima autoridad en el virreinato, era construir las iglesias correspondientes. Como eso no sucedía, Malvar y Pinto llevó sus quejas contra el virrey Juan José de Vértiz, directamente al rey Carlos III.

Eso lo hizo efectivo en una carta fechada el 11 de diciembre de 1780. Lo que originó que el rey, en una misiva del 12 de septiembre de 1781 le ordenara a Vértiz que se ajustara a las disposiciones reales.

Pero éste no fue el único encontronazo entre el obispo y el virrey. De hecho esta puja determinó que Malvar y Pinto sólo estuviera seis años al frente de la diócesis de Buenos Aires.

“Teniendo en cuenta el monarca el estado difícil en el que se encontraban las relaciones del obispo con el virrey, las autoridades de la metrópoli resolvieron descomprimir la situación trasladando a Malvar y Pinto al Arzobispado de Santiago de Compostela, Galicia”, según se lee en ‘Historia de los Obispos’ en la página Web del Arzobispado de Buenos Aires.

De esta manera el fraile franciscano se alejó de esa ciudad el 6 de febrero de 1784.

Reconocimiento local

Después de mucho tiempo de permanecer en segundo plano, la figura de fray Sebastián Malvar y Pinto ha sido reivindicada por la conciencia cívica de Gualeguaychú. El aporte de investigadores del pasado lugareño y de divulgadores de la obra del obispo, le han hecho justicia.

De hecho el sector de la avenida Parque entre el cuadro de la estación y su intersección con avenida del Valle lleva el nombre de este fraile que nació en San Martín de Salcedo (Pontevedra), el 24 de noviembre de 1730, tomó los hábitos en la orden franciscana a los 17 años, cursó filosofía en el convento de Avilés y se doctoró en teología en la universidad de Salamanca.

En 1783 ganó la cátedra de teología de prima en esa universidad, siendo conceptuado como buen religioso y gran predicador. Aunque se había barajado su nombre como candidato para la diócesis de Quito, finalmente fue nombrado undécimo obispo de Buenos Aires, en diciembre de 1777, luego de que el rey Carlos III lo propusiera a la Santa Sede unos meses antes.

Reseña histórica de la Provincia de Entre Ríos :

Al llegar la conquista española, la costa entrerriana del río Paraná estaba habitada por los Chaná-Timbúes, aborígenes que se distinguían por la artesanía en la cerámica incisa. Por esas labores, los arqueólogos los han identificado como ribereños plásticos, y los consideran los primeros habitantes que trabajaron la madera, el cuero, el hueso y la piedra (Mario Alarcón Muñiz).

Con los años, los representantes de la cultura charrúa, minuán, chaná, guaraní o querandí, hábiles cazadores, agricultores y pescadores, dejarían sus huellas indelebles en los 78.781 kilómetros cuadrados del actual territorio provincial, ubicado geográficamente en la Mesopotamia argentina junto a Corrientes y Misiones, y definido políticamente en la actualidad como integrante de la Región Centro junto a Córdoba y Santa Fe.

Caciques visionarios y valientes como Aguará, Manchado, Tabaré, Zapicán, Manuá, Guayuzalo, Carabí, Tacuabé y Juan Yasú, formaron parte de la tierra en plena madurez, de la tierra de sangre vital, denominada entonces Abya Yala.
Presencia europea. El río Uruguay “fue descubierto y explorado, en su curso inferior, en enero de 1520, por Juan Rodríguez Serrano, capitán de la expedición de Magallanes, quien daría la primera vuelta al mundo y recorrería el Uruguay hasta cerca de Gualeguaychú” (Filiberto Reula). En cuanto al río Paraná, fue el mismo contingente colonizador el descubridor de su desembocadura, pues con absoluta certeza lo describe en su mapa el cronista acreditado Pigaffeta. El historiador Filiberto Reula, afirma también que el grumete Francisco del Puerto, que sobreviviera en febrero de 1516 al ataque perpetrado por los guaraníes a Solís y sus acompañantes, se convertiría en el primer europeo que conoció el suelo entrerriano.
Parroquias y villas. Numerosas localidades de la provincia tuvieron su despertar con la creación de la parroquia. Tal es el caso de Paraná, a partir del 23 de octubre de 1730, que en la figura del padre Francisco Arias Montiel, designado párroco de la Otra Banda del Paraná, reconoce al sacerdote pionero de la comunidad que inauguró la vida espiritual de la comarca costera. Tiempo después, a mediados de 1779, en su primera recorrida por la Diócesis de Buenos Aires, monseñor Sebastián Malvar y Pinto observa gran cantidad de pobladores en diversos rincones del monte entrerriano, poniendo en marcha su proyecto fundacional de pequeñas capillas y aconsejando al virrey Vértiz y Salcedo la necesidad de organizar determinadas poblaciones……sigue :

https://www.entrerios.gov.ar/portal/index.php?codigo=32&codsubmenu=34&menu=menu&modulo=

DEBATES SOBRE OS ARCHIVOS DA FAMILIA MALVAR :

http://digital.csic.es/bitstream/10261/133561/1/III%20Encuentro%20J.Investigadores_Valladolid_2015_pp.21-32_Arcay_Barral.pdf

El archivo de la familia Malvar 

La evolución, no tanto histórica sino en la historia27, con el trasiego de anexiones, divisiones y cambios de residencia, conforman lo que hoy podremos encontrar con la nomenclatura de Fondo Especial Número 828 en el Archivo de la Diputación de Pontevedra. Es por esto que el motivo de la creación de muchos de los fondos que hoy conocemos vienen dados por la conservación en su momento, debido al valor que estos tenían para probar derechos, poder conservar las propiedades, administrar los bienes y tener memoria del parentesco, algo útil en un momento en que la reclamación de mayorazgos era constante. 

Casi todas las familias conservan su patrimonio documental por estos motivos, y poco a poco lo van organizando mediante modelos reiterativos, consecuencia directa de las experiencias notariales de los propios escribientes que se encargan de esta documentación. Estamos hablando de un momento de auge, que durará hasta mediados del siglo XIX con la desamortización y los cambios jurídicos que provocan el desuso de estos archivos. 

La documentación de este archivo familiar tiene unas fechas extremas que van desde 1542 hasta 1870, dato curioso ya que los principales personajes del linaje29 son el Arzobispo Sebastián Malvar, quién nace en 1730, y Julián Malvar, que nace a finales del siglo XVIII y muere a mediados del XIX. El hecho de que la documentación se remonte a los siglos anteriores tiene que ver con la trayectoria de estos documentos, que acompañan a sus dueños y que se van deslizando por diferentes árboles genealógicos, con matrimonios y descendencia. Esto quiere decir que buena parte de la documentación de la familia Malvar viene de linajes diferentes al suyo, procedente siempre de uniones matrimoniales entre diferentes Casas y familias, hasta el casamiento de Julián Malvar con Josefa García Taboada. Entre esta boda y otra posterior de uno de sus hijos, se incorporan a este sistema de información el patrimonio documental de nueve Casas diferentes, que junto al propio archivo que la familia tiene en el Palacete de Salcedo complementan el sistema de información que estudiamos. 

En esta trayectoria que hacen los documentos, podremos diferenciar cuatro momentos en los que son clasificados de diferentes maneras y que nos aportan información a posteriori. Esta historia archivística comienza en cada una de las casas que de forma independiente organizan sus documentos y cuyo modelo organizativo será transformado con las respectivas uniones con otros linajes. El tercer momento correspondería con la llegada de todo el complejo documental a la propia casa de los Malvar, donde es organizado por alguien de la familia, siguiendo un modelo que será el que se conserve durante todo el siglo XX hasta el traslado del conjunto documental a su actual ubicación, donde será transformado siguiendo los criterios del personal técnico pontevedrés. 

Es por ello que para evitar más injerencias en la organización documental decidimos desarrollar este proyecto de forma virtual, sin exponer a la documentación a ningún cambio que altere su estructura pseudo-originaria. En esta nueva concepción, 

con la aplicación del modelo sistémico, rompemos con la clasificación patrimonialista y para ello comenzamos organizando las estructuras genealógicas de la familia Malvar, sirviéndonos únicamente de la documentación de este tipo que encontramos en el fondo y mediante la cual ponemos en orden a todas aquellas casas y personas que aportan documentación al sistema de información desde el siglo XVI. 

Una vez organizadas las ramas de los árboles genealógicos pasamos a ver las generaciones que aportaban documentación al archivo familiar, para limitar el número de nombres y hacer más fácil su clasificación. Esto tiene como resultado la organización en 46 secciones diferentes, correspondientes a las diferentes generaciones que producen documentos…

RELACIONADO CO CAMIÑO :

https://roquecerponzons.wordpress.com/2016/10/16/melchor-ricoy-e-o-camino-real/

2 de Marzo de 1809

El camino real de Pontevedra a Redondela discurría hasta Pontesampaio por la magnífica calzada que, a sus espensas, construyera el Arzobispo Malvar.

Una partida francesa, con carruajes, había de hacer la marcha hasta el segundo punto, y, para impedirlo, le salió al encuentro una partida de tiradores, que, hostigó desde el medio a la noche, haciendo sesenta y cuatro bajas a los enemigos, que tuvieron que acampar en la propia vereda.

A la mañana siguiente prosiguió el acometimiento, prolongando la lucha hasta cerca del río Verduxo.

Se sumaron bajas napoleónicas en una decena y un prisionero.

8 de Marzo do ano 1792

En una reseña de efemérides locales tienen que ocupar lugar destacado las cofradías antiguas pontevedresas, a las que tanto debe la ciudad en su peculiar formación y en su específica manera de ser. Y entre aquellos, en sitio señero, está la de la Concepción y Misericordia, que será objeto de más de un comentario, por sus privilegios singularmente excepcionales y por tesón en defenderlos, a veces hasta olvidado la religiosidad y piadoso mello que sirvió para tejer la urdimbre de estamento canónico-social que significó.

Para muestra llega un botón. Revueltos la Justicia y Regimiento de la Villa, que era como la Corporación Municipal si bien con más atribuciones, la Ilustre Congregación y la familia del Conde de San Román, disentiendo los dos primeros puestos preeminente en la Procesión de Viernes Santo y los otros el derecho a portar un estandarte igual al de Mayordomo, se armó la marimorena a las puertas de la iglesia de San Francisco, del que se derribaron las puertas y se forzaron las rejas, ya dentro del sagrado recinto, mientras el del Concejo y los de la Cofradía se agarraban con contundencia de auténtica pelea, salpimentada de insultantes y no académicas palabrotas.

Como es de rigor en tales casos, a seguir vinieron causas, pleitos, querellas y todo lo que los curiales, aprovechan en sazón de río revuelto, hasta que, cansado de la no beatífica actitud, Fray Sebastián Malvar y Pinto, franciscano de religión y arzobispo de Santiago, impuso concordia por el prestigio de su autoridad. La dictó en su Palacio De Gandarón, parroquia de Salcedo, que la gente de ahora conoce como Misión Biológica de Galicia. La precadencia procesional fue para la Congregación, el Conde podría lucir su estandarte, pero cuando no lo llevase personalmente, sólo había de sustituirle un Regidor de la Vila o un Congregante.

UN POUCO DE HISTORIA RECOLLIDA NO MEU BLOG NO ARTIGO DA N550 :

Na Idade Media existía en Galicia unha rede de camiños feita sobre a base da rede viaria romana e os camiños castrexos ( Nardiz , 1992 ) .

Entre as principais vilas existían trazados sólidos de comunicación e coa aparición da peregrinaxe a Santiago fortalecéronse certos itinerarios como o que unía Tui con Redondela , Pontevedra , Caldas de Reís e Iría Flavia , que pasou a denominarse o Camiño portugués . A cidade do Apóstolo consolidase coma o gran polo de atracción, en detrimento de Lugo.

E no século XVIII cando as estradas comenzan a ser un instrumento para a ordenación do territorio rural partindo da conexión das zonas urbanas.

A sociedade ilustrada buscou dinamizar a economía a través de obras de arquitectura ou enxeñeria seguindo o modelo do francés Colbert.

Os planos que se conservan da época mostran as marxes dos camiños cheas de fontes , reloxos de sol , arborado ou zonas de descanso remitindonos ás necesidades da cidade que se prolongan ata o campo ( Nárdiz , 2008 ) . Así xurdiu en Galicia ” O Camiño e Plantío Real ” , avenida arborada que uniu Pontevedra e A Coruña con Santiago.

Con relación o Camiño Real venme a memoria o que se publicou no ano 2005 sobre a relación deste Camiño e o que sería anos despois a N 550 : 

FREI MARTÍN SARMIENTO e O CAMIÑO REAL.

Moitos destes camiños , construidos pola Coroa para falicitar as comunicacions entre as principais vilas e cidades do Reino de Galiza , ocuparon os mesmos traxectos que as vías romanas , levando a cabo sobre elas melloras nas súas pontes ( caso da de San Paio sobre o Verduxo ou a do Burgo sobre o Lérez ) , no seu enlousado e mesmo no seu trazado.

Frei Martín Sarmiento ( Pedro Xosé García E Balboa 1695-1772) viviu en Pontevedra un total de 17 anos e medio, e tamén se preocupou pola mellora das vías de comunicación no seu tempo , propuxo que se construíse unha rede de 32 camiños reais de tipo radial , que tivese a Madrid como centro – algo explicábel pola concepción centralista do Estado que existía naquel entón – e outro interradial que contemplase os camiños e vereas secundarias. O ilustrado pontevedrés apelou á necesidade de defender o noso patrimonio histórico para propoñer que se investigase e conservasen os miliarios que se atopaban ao pé das antigas vías romanas. Para isto suxeriu que ” aos traballadores nos camiños se agreguen dous ou tres eruditos antiquarios que camiñen en compañía e con atención a todo canto por acaso se descrubise nas escavacions que se farán “.

Aínda hoxe se abren numerosas pistas e camiños sean control arqueolóxico, provocando o deterioro ou mesmo a destruccion de boa parte do noso patrimonio cultural.

Asemade Sarmiento reparou tamén no impacto ambiental destas infraestructuras , propoñendo a ornamentación das beiras dos camiños con fileiras de árbores paralelas á vía. Esta idea súa non quedou nunha proposta utópica máis.

O arcebispo de Santiago , Sebastian Malvar y Pinto , home que reunira unha grande fortuna en Bos Aires , financiou a construccion dunha carrileira entre Santiago e Ponte Sampaio que pasaba pola vila de Pontevedra . A obra foi dirixida por un enxeñeiro e un arquitecto , é ademais de ter mui en conta a súa utilidade e funcionalidade, preocupouse polo seu impacto estético e visual. Por iso contemplou a plantación de árbores nobres e froiteiras ao longo de todo o traxecto. Quen tivese o gozo de percorrela hoxe !!!

Sarmiento tampouco esqueceu os equipamentos complementarios , para o que propuña a poboación das marxes dos camiños reais con colonos que prestasen servicios aos viaxeiros. Así mesmo defendeu a celebración de feiras que deberían ter lugar ao pé destas vías ” en lugares e días distantes e distintos ”

OS CAMBIOS DO CAMIÑO REAL A NACIONAL 550

O treito entre a cidade herculina e a compostelá supuxo unha transformación total do trazado medieval cambiando o paso de penichaira do rio Mengüelle polas terras baixas de Oroso e Ordes . Todo o contrario foi o que aconteceu entre a cidade do Apóstolo e Pontevedra. Mentras as consideracións técnicas aconsellaban o pasó por Cuntis e Ponte Vea , con moitos menos quilómetros , decidiuse respetar o trazado das vías medievais dada a presión dos habitantes de Padrón e Caldas de Reis.

O trazado do ” Camiño Real ” vaise actualizando adaptando os seus firmes , pontes , radios de xiro e xeometrias ás novas necesidades ata chegar ó trazado que hoxe coñocemos como N-550.

Máis información :

REFLEXIÓNS SOBRE A TRANSFORMACIÓN DA CARRETERA NACIONAL 550 É AS VIVENDAS O CARÓN DELA.
O proxecto N 550 é un percorrido polo espazo que moitos …

A CARRETERA NACIONAL 550

https://roquecerponzons.wordpress.com/2017/07/18/a-carretera-nacional-550/

A 23 de Decembro do 2017 :

XUÑO DO 2018, artigo do Diario de Pontevedra :

NO ES ESPAÑA un país caracterizado por la defensa, conservación y valoración de su inmenso y riquísimo patrimonio. Frente a nuestra desidia y depreciación propia, genera envidia el mimo en el cuidado de la riqueza patrimonial de otros países, alguno vecino nuestro. Actuaciones y situaciones españolas motivo de sonrojo y vergüenza las tenemos por doquier y de forma cotidiana. En este contexto, encomiable resulta la aportación de entidades como Hispania Nostra y sus dos listas: la roja y la verde.

Galicia ha llegado al ecuador del presente año, declarado por la Unión Europea como Año Europeo del Patrimonio Cultural, con más de veinte bienes patrimoniales en la Lista Roja de Hispania Nostra. El abanico de construcciones al borde del colapso abarca desde monasterios del siglo IX a edificios de la centuria pasada. La Iglesia, de forma indiscutible, capitanea el proceso con actuaciones, en algunos casos, bochornosas. Tal es el caso de la venta del monasterio de Santa Comba de Naves –construido en el año 888– con el objetivo “a priori” del nuevo propietario de edificar sobre sus cenizas un “hotel turístico singular”. Inaudito e inimaginable en muchas partes del planeta. El pasado día 7 del presente mes, el Ayuntamiento de Pontevedra ha entrado a formar parte de citada Lista Roja. Como el proceso aparenta imparable, al día siguiente lo hizo la Torre de los Moreno en Ribadeo. Si regresamos a nuestro entorno más inmediato, al Puente Malvar le ha correspondido el triste honor citado.
El Puente Malvar es uno de los hitos constructivos más importantes del Camino Real que unía Santiago de Compostela con Ponte Sampaio. Iniciada la obra por el arzobispo Rajoy, al arzobispo Malvar le corresponde el mayor protagonismo de su realización. Prioritario para el natural de Salcedo fue su construcción, pues si abandonaba Montevideo camino de su apostolado compostelano en marzo de 1784, según la documentación municipal pontevedresa, el 29 de julio de 1788 las obras del Camino Real habían llegado a Pontevedra –por lo tanto, el Puente Malvar debía estar expedito–. Al año siguiente se pensaba iniciar el tramo final hasta Ponte Sampaio. A ambas márgenes del Camino Real discurría el Real Plantío. Estaba compuesto por robles, álamos, árboles frutales y cepas de viña, “dispuestos con el mejor orden y simetría”. En el tramo que atravesaba la parroquia de Cerponzóns había en cada una de sus dos hileras 231 robles, 231 cepas y 231 frutales. Desde el límite de Cerponzóns hasta el Puente del Burgo serpenteaban la orilla derecha del Camino Real 25 álamos, 25 cepas y 10 frutales, mientras cubrían la izquierda 19 álamos, 19 cepas y 13 frutales.

Ejemplar resulta la defensa del patrimonio de Cerponzóns llevada a cabo por su asociación de vecinos O Chedeiro. El envés de la moneda aparece muy próxima, en Monte Porreiro y su lamentabilísima asociación de vecinos. Además de ignorar su rutilante pasado lo han convertido en motivo de escarnio. Ojalá el Puente Malvar abandone rápidamente la Lista Roja de Hispania Nostra y pase a engrosar la Verde. Significaría su recuperación.

https://www.diariodepontevedra.es/opinion/xose-manuel-pereira-fernandez/puente-malvar/20180622132108987405.html

No ano de construcción da Ponte Malvar ( 1788 ) era cura José Antonio Martínez 

XUÑO DO 2018 :

 Historia:

El Puente Malvar, del siglo XVIII, recibe su nombre por ser la primera infraestructura de estas características que mandó construir el arzobispo Malvar después de su periplo en Sudamérica y tras llegar a Pontevedra, poniendo en marcha el Camiño Real.
El valor del puente reside en su importancia patrimonial y arquitectónica, ya que el viaducto formaba parte del Camiño Real.

 Descripción:

Este viaducto situado en el lugar de Tilve, en una zona por la que transcurre el río Rons y se encuentra atravesada por la antigua N-550. Ha permanecido abandonado durante los últimos años, lo que ha fomentado su progresivo deterioro y, con ello, numerosos desperfectos.
Actualmente, de entre los diferentes problemas hay dos principales,l el uso como soporte de canalizaciones y tendidos eléctricos afecta de forma notable el puente y su inexistencia en el catálogo de bienes a conservar.

 Grado de protección:

Sin protección específica.

 Estado:

Presenta un mal estado de conservación. Las piezas metálicas que soportan las canalizaciones están oxidadas o desprendidas y se le une la presecia de quitamiedos antiestéticos y medio ocultos por la maleza. Las piedras que conforman el puente se encuentran en mal estado con las barandillas podridas y, por último, dificultad de paso para los peatones.

 Carácter de riesgo:

Peligro para la población como punto negro al presentar peligro de derrumbe de algunas piedras.

http://listarojapatrimonio.org/ficha/puente-malvar/

XUÑO DO 2016 :

http://www.farodevigo.es/portada-pontevedra/2016/06/27/fundacion-malvar-interesa-derechos-retirar/1487849.html#

De la Revista Real Academia Galega de Ciencias. Vol. XXIX :

Durante 1927 la Misión Biológica tiene una ubicación temporal. Los laboratorios se instalan en el propio palacio provincial y para los experimentos de campo la Diputación alquila la nca “La Tablada”, de unas 3 ha, en la zona de Campolongo de la ciudad de Pontevedra. En 1928 la Diputación compra para la Misión Biológica el Pazo de Gandarón, en la parroquia de Salcedo en las afueras de la ciudad de Pontevedra, a donde ese mismo ese año se traslada la Misión y en donde sigue actualmente. Esa propiedad fue erigida a nales del siglo XVIII por el Arzobispo de Santiago D. Sebastián Malvar y Pinto (1730–95), fraile franciscano natural de la parroquia de Salcedo. Malvar era obispo de Buenos Aires cuando en 1784 fue promovido a la dignidad de Arzobispo de Santiago. Al parecer entró en la Península por Cádiz, trayéndose consigo de América un galeón cargado de plata, lo que le acarreó problemas con Hacienda, pero merced a las gestiones de su sobrino D. Pedro Acuña y Malvar, persona con grandes in uencias en la Corte, se libró de la con scación aduciendo que su objetivo era realizar obras en su Galicia natal, lo que, efectivamente, hizo por lo que se le conoce con el nombre del “Arzobispo constructor”. También llevó a cabo Malvar la ampliación del convento de San Francisco, pero su principal obra fue la del camino real entre Pontesampayo y Santiago. Esta obra había sido empezada por el Arzobispo Rajoy, pero únicamente estaba entonces hecha la explanación entre Santiago y Valga. La magna obra fue acompañada con la construcción de puentes, bancos y la colocación, cada legua, de un reloj de sol (alguno de ellos aún se conserva hoy), así como con una repoblación forestal o “Real Plantío”. 

En 1790 se otorgó una fundación vincular por la que la mayoría de los bienes de la familia del Arzobispo Malvar se concentraban en la gura de Julián Malvar y Pinto (1780–1857), hijo de un sobrino del Arzobispo (Francisco Malvar y Pinto). Julián Malvar es una gura histórica de cierto relieve. Fue paje de Carlos IV, teniente coronel a los 22 años y participó activamente en la Guerra de la Independencia: toma de Valmaseda, ataque de Sopuerta, batalla de Espinosa de los Monteros, defensa de Pontesampayo, … Participó, también, en la creación de la Sociedad de los Cinco Gremios de Madrid. Murió sin testar por lo que sus herederos nombraron unos expertos para repartir su inmensa fortuna. Los documentos correspondientes a su herencia fueron hallados en un arcón en la Misión Biológica y hoy se encuentran depositados en el Archivo de la Diputación Provincial. 

La propiedad del Pazo pasó al hijo varón mayor: Jerónimo Malvar y Taboada (1807–1885), y de éste a su hija Josefa Malvar de la Maza (1852– 1922), que casó en 1877 con Manuel Becerra Armesto. De ellos nació en 1890 el último dueño: Joaquín Becerra Malvar, quien vendió toda la propiedad a la Diputación en 1928 como se ha señalado anteriormente. Los laboratorios de la Misión Biológica se instalaron, tras unas obras de adaptación, en el Pazo. La nca del Pazo, con una extensión de 12 ha (de las que son cultivables unas 10), permitirá una expansión de los trabajos y la consolidación, por fin, del centro. 


Escudo del Arzobispo Malvar, creador del solar donde se asienta la Misión Biológica de Galicia. En él pueden apreciarse los cuarteles correspondientes a los apellidos Malvar, Pinto, Castro y Justo 

A mayoría do publicado aquí foi extraído do libro de Modesto Rodríguez Figueiredo ( Ayer de Pontevedra ) e J.Couselo Bouzas, Faro de Vigo, Fundación Malvar, Diario de Pontevedra, Revista Real Academia de Ciencias, roquecerponzons 

WIKIPEDIA :

https://es.m.wikipedia.org/wiki/Sebasti%C3%A1n_Malvar_y_Pinto

https://declaracion.es/w/Sebasti%C3%A1n_Malvar_y_Pinto/Biograf%C3%ADa.html

SOBRE A SÚA FAMILIA, 6 de ABRIL do  ANO 1757 :

10 de ABRIL DO 1813

11 de ABRIL DE 1747, POEMA DEDICADO O ARZOBISPO

12 de ABRIL de 1809

OS ARQUITECTOS ALBERTO E MELCHOR RICOY

Extraido de: http://www.geocities.com/ricoy17/personajes-people.html
Alberto y Melchor Ricoy.-

Según la Enciclopedia Gallega. Los hermanos Alberto y Melchor Ricoy, se pueden incluir en el grupo de arquitectos o si se quiere de maestros de obra que, aunque no de primera fila, fueron conocedores de su noble oficio y nos dejaron una buena cantidad de obras que junto con las de los grandes maestros hacen del siglo XVIII indudablemente una de las épocas más fructíferas y brillantes de nuestra arquitectura.

Couselo Bouzas dice que los hermanos Ricoy eran naturales de San Miguel do Campo jurisdicción de Cotobade (Pontevedra). Por otra parte segun Murguía, podrían ser nietos de Juan de Ricoy, maestro carpintero de Pontevedra (1669).

Alberto Ricoy, a tenor de las obras en que intervino, sería un maestro de cierta reputación. Junto con Juan López Freire, lo encontramos ocupado en la obra del gran edificio destinado a Seminario de Confesores, Consultorio y Cárceles seglar y eclesiástica que en Santiago se construía bajo el patrocinio del arzobispo Rajoi. El 11 de julio de 1767. Alberto Ricoy y Juan López Freire, como encargados de la obra, otorgaron instrumento de capitulaciones con el arzobispo, estipulándose con detalle todo tipo de condiciones para la realización de ésta.

En la misma ciudad de Santiago se le encarga el plan de reparos en la casa del inquisidor Martinez Niebla (hoy desaparecida), y participa en las obras del edificio de la Universidad.

Otras obras en las que intervino fueron la nueva fachada de la catedral de Lugo y la obra nueva de la iglesia parroquial de Santiago en Pontedeume. Esta última fue reedificada bajo el patrocinio del arzobispo Rajoi, natural de ésta villa, conservándose del templo originario la extraordinaria capilla mayor del siglo XVI. Las obras de reedificación no se concluyeron hasta 1763. En esta fecha se sabe que Alberto Ricoy llevaba varios años residiendo en la comarca de Pontedeume, por lo que habitualmente se le supone como encargado de dicha reedificación.
Esta iglesia, asentada en la parte más alta de la villa, es un buen ejemplo de la arquitectura gallega de la segunda mitad del siglo XVIII, de amplias proporciones, consta de tres naves y presenta una monumental fachada dividida en tres calles, la central con columnas de orden gigante y rematada por una torre-campanario de dos cuerpos; asimismo, las calles laterales están rematadas por campanarios hexagonales. Todo ello muy cercano al círculo compostelano de Lucas Ferro Caaveiro, en el cual podemos enclavar la obra de los hermanos Ricoy.
De características muy similares a la iglesia de Pontedeuma es el santuario de Nuestra Señora de los Desamparados de Abades, en Trasdeza, obra atribuida por Couselo Bouzas a Alberto Ricoy, pero que fue trazada por su hermano Melchor según consta en el libro de fabrica de dicho santuario. Sobre Melchor Ricoy, Murguía dice solamente que acompañaba a Alberto, su hermano, en la dirección de los trabajos con que aquél corría. Couselo Bouzas apunta que, por los trabajos que le ocupaban, debió ser un gran arquitecto.

A el se le encargó una obra arquitectónica tan importante como la vía pública carretera o “carrillería” que mandó construir el que fuera prelado compostelando de 1784-1795, Sebastian Malvar y Pinto. Esta carretera iba desde Santiago hasta Ponte Sampaio con doble fila de árboles frutales a un lado y maderables al otro, y sería posiblemente de las más hermosas de su tiempo.

Melchor Ricoy se encargaría de obras en esta vía como el puente de Valga, el puente Malvar, el de Pintos (con su murallón), el de Batocos, etc. Posiblemente esta vía seguiría un trazado similar al de la actual carretera N-550 por lo que no se conservan restos evidentes de ella.

Para el santuario de Nuestra Señora de los Desamparados de Abades, perteneciente a la diócesis de Lugo (aunque actualmente en el municipio pontevedrés de Silleda), dio las trazas Melchor Ricoy en 1765. En este año residía Ricoy en San Martiño do Porto, cerca de Pontedeume, posiblemente con su hermano Alberto, y donde quizá estaba encargado de las obras de la iglesia parroquial.
Este santuario de Abades se erigió para acoger y venerar la imagen de Nuestra Señora de los Desamparados, fiel reproducción de la que se venera en la ciudad de Valencia, cuyo patronazgo ostenta. La imagen de Nuestra Señora fue traída desde dicha ciudad por Joaquín de Espes, natural de la misma y a la sazón párroco de Santa Maria de Abades.
El proyecto contó con la aprovación y el beneplácito del por entonces obispo de Lugo, Juan Sáinz de Buruaga, ejecutándose la obra fundamental del santuario entre los años 1765 y 1787. Presenta éste, planta de cruz latina de una sola nave, con sacristía y camarín tras la capilla mayor. Al exterior muestra un aspecto airoso y monumental, con torre única y cuerpo o cimborrio octogonal. La fachada se encuentra inacabada, debido posiblemente a un curioso proyecto de traslado de la iglesia parroquial, románica, para adosarla al santuario, orientándola hacia el este.
Este proyecto tan poco usual en la época no se llevó a cabo, con lo cual conservamos la antigua iglesia, que forma con la fábrica del santuario un bello conjunto perfectamente integrado en el paisaje, exponente de dos épocas brillantes de la arquitectura gallega.

Pese a realizarse el santuario durante los años de férula académica, muestra unas características todavía propias del último barroco gallego, que lo convierten en un interesantísimo ejemplo del espiritu transicional y armonizador de la arquitectura de este época.
Bibl.: Archivo Diocesano de Lugo. Libro de Cuentas del Santuario de Nuestra Señora de los Desamparados de Abades; A. Couceiro Freijomil, Historia de Pontedeume, Compostela, 1944; J. Couselo Bouzas, Galicia artística en el siglo XVIII y primer tercio del XIX. Compostela 1932; M. Murguía, El arte en Santiago durante el siglo XVIII. Madrid 1884; S. Ortega Romero, Noticias sobre la construcción del ayuntamiento de Santiago de Compostela. CEG. 1 XXI, 1966; J. C. Valle Pérez, Algunas consideraciones acerca del patrimonio arquitectónico del municipio de Silleda. Silleda, 1983. (F. O. D.)

Gran Enciclopedia Gallega, Silverio Cañada, Editor 1974

Es curioso comentar que el escritor latiniza el apellido a Ricoi.

Ricoy, Alberto A.- Hermano de Melchor y tal vez nietos de Juan de Ricoy, maestro carpintero de Pontevedra (1669). Por una testificación de 1773 se sabe que era el maestro que corre con la fábrica de las cárceles, Casa Consistorial y Seminario del Hospital Real. En los libros del Santo Oficio de Santiago, se consigna, que este arquitecto expuso en 1785 los reparos que había que hacer en la casa del inquisidor Martínez Nubla.

Ricoy, Melchor A. – Acompañó a su hermano Alberto en la dirección de los trabajos con que aquel corría.

Murgia, Manuel.- El Arte en Santiago durante el S. XVIII. 1884

Si desea saber mas sobre esta familia, visitar:

http://www.ferrofamily.org/pages/Raices_Barros.htm#fund

El entrañable misterio de los nombres propios :

Cuando la familia político-militar del arzobispo Sebastián Malvar y Pinto(alias Soldadón) y su sobrino, el ex ministro Pedro Acuña Malvar, encargaron a Fernando Gaver, brigadier de los Reales Ejércitos, el diseño del camino real que iba de Santiago a Pontesampaio, desde el puente de Valga, cruzando la provincia militar que fue naciendo al compás del Regimiento provincial de Milicias de Pontevedra, se valieron de la pericia de estos canteiros para hermosear –con sus puentes, fuentes, vegetación anexa y relojes de piedra y sol- una de las vías de comunicación más ponderadas –por su calidad y belleza- de la vieja Europa.

Fue en aquel lejano entonces dieciochesco cuando comenzó a nacer bajo la dirección de los ingenieros militares (o de ellos mismos, como “maestros de canteiros” y “maestros de obras”) el área de más constante trabajo profesional de nuestros antepasados, centrado en la construcción de edificios singulares (cuarteles, iglesias, fábricas, pazos, instituciones públicas), viviendas familiares o nuevos viales de comunicación terrestre o ferroviaria, llevando (muchas veces) la dirección técnica de sus contratas. Desde la gran época de la construcción señorial de Pontevedra, insisto. Cuando la boa vila –al haberse convertido en la tercera población de la Galicia dieciochesca en el plano militar- vivió su paréntesis aristocrático, al instalarse en la ciudad distintas familias –tituladas o no- del mayor ringo rango, con sus formidables y orgullosos escudos tallados en piedra…

http://tallerediciones.com/cuza_new/el-entranable-misterio-de-los-nombres-propios

De Malvar a Bergoglio

Creo que no podemos decir que tuvimos alguna vez un Papa de origen pontevedrés. Pero de lo que podemos ufanarnos, aunque no le guste a nuestro actual regidor local, es de haber tenido a un oriundo de nuestra tierra como obispo de Buenos Aires, la diócesis de donde salió el actual Papa, el cardenal Bergoglio, perteneciente además a la Compañía de Jesús..

Muchos se habrán dado cuenta que nos estamos refiriendo al Arzobispo Malvar, o si se quiere, a Fray Sebastian Malvar y Pinto, natural de la parroquia pontevedresa de Salcedo.

Este franciscano, fue nombrado obispo de Buenos Aires en tiempos de Carlos III, entrando en la sede bonaerense en 1780. Claro que en aquellos tiempos, aun no se habían independizado de España los nuevos estados americanos, y así dicha diócesis abarcaba territorios del actual Paraguay, Uruguay y Argentina. De su estancia americana, en la Plata, tenemos una buena visión gracias a un trabajo del profesor Filgueira Valverde, con motivo de los actos de la Hispanidad de 1973.

Asi sabemos que la actividad de nuestro paisano en América fue muy fecunda. Desde un punto de vista pastoral se entregó con pasión a tres facetas fundamentalmente: terminar la obra de la Catedral de Buenos Aires, a la que se le añadiría una fachada grecorromana en el siglo XIX, instituir en ella un Doctoral y Penitenciario y por último crear un Monte de Piedad.

Luchó como dice el Padre Arrieta ” a favor del indio desvalido contra la avaricia del europeo, devorador por el hambre del oro”, aunque siempre mantuvo su lealtad con España en los temas independentistas.

En 1785, Malvar sería preconizado como Arzobispo de Santiago de Compostela, iniciando además una nueva y grata época como mecenas en Galicia. Aunque esa ya es otra historia más cercana, como el Pazo de Gandarón, en Salcedo, parroquia que comparte el mismo patrón que Buenos Aires: San Martín.

http://donfiliberto.blogspot.com/2013/03/de-malvar-bergoglio.html

20/11/18

Grazas !

Desde a Asociación de Veciños O Chedeiro queremos enviar o noso agradecemento a D. Pedro Lorenzo Macias, o seu apoio á nosa causa realizado no día de hoxe fainos cada día máis fortes e con máis razón para seguir reclamando o que é de xustiza.

Desde fai xa uns anos imos contactando con moitos amigos, autoridades, entidades, colaboradores etc., eles saben do noso traballo, expoñémoslles as nosas intencións, pedímoslles o seu apoio e ás veces, como é o caso de hoxe, dannos unha enorme alegría cando dedican un artigo centrado na nosa causa.

Grazas Pedro, desde a Asociación agradecémosche este detalle para coa nosa milenaria parroquia.
Mentres os ríos corran ao mar e haxa estrelas no ceo, debe durar a memoria do beneficio recibido na mente do home agradecido” (Virgilio)

https://pontevedraviva.com/opinion/4297/pedro-lorenzo-macias-mi-salcedo-cuna-morrina-arzobispo/

En mi infancia viví en Cabanas. Cerca de la mansión de SEBASTIÁN MALVAR Y PINTO. En el año 1949 nació allí mi hermana Teresa. Hubo que irse a otro lugar, costumbre en la posguerra. Volví a la parroquia de San Martín y escuché comentarios que en una urna de plomo guardaba el corazón de este señor, al lado del Evangelio de la Capilla Mayor.

Mi curiosidad me hizo volver a la iglesia y leí: “Aquí yace el corazón del Exmo. Señor D. Fray Malvar y Pinto, nació y se bautizó en esta parroquia, tomó el hábito de Nuestro Padre San Francisco de la Menor Observancia, en Salamanca a 5 de marzo de 1747. Fue Doctor y Catedrático de Teología en aquella Universidad. Obispo de Buenos Aires, Arzobispo de Santiago, Caballero, Prelado, Gran Cruz de la Real y distinguida Orden Española de Carlos III. Hizo a sus expensas el camino desde el Puente Valga al de San Payo. Falleció con general sentimiento en su palacio de Santiago a 25 de septiembre de 1795. De edad de 64 años, diez meses y un día. Se trasladó el corazón a este panteón el 17 de octubre del mismo año”.

En el año 1778, ya consagrado obispo por Pio VI, fue designado a Buenos Aires. Embarcó en La Coruña hacia América en la fragata “La Princesa”, acompañado de su sobrino Pedro Pedro Acuña y Malvar. (Otro gran personaje de esta maravillosa Parroquia). Les acompañaba su confesor Fray Pedro Guitián Arias y varias familias pioneras en Patagonia. Sufrieron muchos contratiempos.

Llegado a Montevideo el 28 de diciembre de 1778. Atravesó Sacramento y otras poblaciones. En 1779 se dirigió a la ciudad de Santa Fe, a San Nicolás de los Arroyos donde enfermó. Volvió a su sede en Buenos Aires. Observó la carencia de material y el penoso estado espiritual, debido a las enormes distancias entre poblados.

Ordenó erigir nuevas parroquias, mejorar las costumbres, incrementar la evangelización. Se preocupó de la reconstrucción de la catedral Porteña. Tuvo varios enfrentamientos con el Virrey Vértiz, criollo de tendencias renovadoras y con un cabildo catedralicio. Promovió los ejercicios espirituales, prohibió las corridas de toros y combatió el juego. Costeó los hospitales de San Martin y el del barrio de Monserrat. Construyó La Santa Clara de Ejercicios Espirituales; todavía en funcionamiento.

En 1784 fue nombrado Arzobispo de Santiago por los méritos alcanzados: sofocó la rebelión encabezada por el inca Túpac Amaru II. Su permanencia en el Rio de la Plata no fue muy larga, pero sí fructífera. Se alejó de Buenos Aires el 6 de febrero de 1784 rumbo a Montevideo y un mes después se embarcó a Cádiz.

Su llegada al puerto se vio envuelto, junto a su sobrino, en una grave acusación de contrabando: traían gran cantidad de oro sin registrar. Su gran ingenio afloró, como buen vecino de Salcedo: 

– Este oro es de su Majestad, y está exenta de registro.

Ante esta aseveración entregaron el botín a Carlos III. Fue recibido en la Corte y convenció al monarca, que decretó: “Toda esta riqueza empléala en beneficio del país, de tu tierra”.

¡Ya nuestro Paisano salió con la suya y asentado en Santiago! Ahora Arzobispo. Comenzó a realizar lo prometido. Inició la construcción de la
carretera de Valga a Puente Sampaio., siendo la más hermosa y perfecta entre las Europeas. Los mojones reflejaban en sus crestas, a modo de pirámide, relojes de sol, distando entre leguas. Quedan algunos resquicios de su trabajo. Entre ellos el “Puente Malvar”. Recibió la “Gran Cruz de Calos III” en reconocimiento a su entrega en construcción. La Cruz estaba cubierta de diamantes; ordenó que se incrustaran en la esclavina de plata que cubre los hombros del Apóstol. (18-12-1789). Desapareció en misterio, por antojo de algún visitante.

Reparó los conventos de enseñanza y Franciscanos de Santiago, Iria Flavia, Convento de San Francisco de Pontevedra, la Capilla Venerable Orden Tercera, la capilla de San Antoniño de Barro. Y muchas más obras. 

Nos quedan, en nuestro ayuntamiento, algunos de sus vestigios: su corazón encerrado en una urna en la Parroquia de Salcedo. Amenaza ruinas, está apuntalada.

Hemos visitado Cerponzones, caminando hemos hablado con los vecinos, pertenecían a la asociación “O Chedeiro de Cerponzóns. Nos mostraron diversos cruceros, dignos de estudio y clasificación. Llegamos al “Puente Malvar”. Sencilla descripción “abandono y desinterés en su conservación”. 

Una vecina no se contuvo: -¡Los políticos son cans: “El perro del hortelano, ni comen, ni dejan comer”!
Fotografía: @ Juan José Esperón Recarey

Nos sorprendió. Hemos recogido sus comentarios: Que lo tiene que arreglar la diputación, fomento, patrimonio y entre ellos se marean el asunto y su puente, condenado al derrumbe.

* – ¿La iglesia de Salcedo en ruinas? Allí está el corazón del Arzobispo. ¡Es de vergüenza! Mire, mire, como está el puente. Hay un acuerdo de pleno municipal para solucionarlo. ¡Lo de siempre! Lo enviaron al baúl de los recuerdos. Esto en el año 2016. Ahora viene, ¡si! Vienen los aspirantes y nos consuelan con bellas palabras. ¡¡Queremos hechos!!

* ¡ES UNA VERGÜENZA QUE NO LO CONSERVEN! Recuerda a un pontevedrés que hizo más por la ciudad y provincia que todos sus ídolos. ¡Como es cura! Usted ya sabe. ¿Verdad? Les da alergia todo lo referente al clero.

La imagen habla por sí sola. ¿Por qué nos les autorizan a los vecinos el reconstruirlo? ¿No tenemos una escuela de canteros municipal que pagamos todos los vecinos? ¿Por qué no hablan claro los organismos competentes? 

Definan qué estamento tiene que conservar nuestro patrimonio histórico.

Somos apolíticos. Sentimos un gran pesar el cambiar nombres de lugares por las ideologías del momento. Seamos solidarios y exijamos que se conserve los vestigios de un gran pontevedrés.

El Arzobispo Malvar y su sobrino Pedro Acuña Malvar, gran personaje en la corte de Carlos IV fueron grandes referentes de la historia de Galicia y de España en el siglo XVIII y XIX. Las grandes donaciones de sus familiares para el bien común de este Ayuntamiento. ¿No merecen un reconocimiento? ¿No sería mejor honor conservar el “puente” y restaurar la iglesia en que se bautizó y depositó su corazón?

Esta es una fría realidad en nuestros momentos. De todos dependen que se conserven vestigios de nuestra historia para nuestros descendientes.

 Pedro de Lorenzo y Macías.

Orla do universitario D.Diego Antonio de Couto y Pazos, adicada o Arcebispo Malvar y Pinto co seu escudo de armas

DOCUMENTACIÓN HISTÓRICA 


  • DOCUMENTACIÓN QUE VOU ENCONTRANDO RELACIONADA COA XENTE DA PARROQUIA

    ANOS 1278-1301-1320-1347-1358-1383-1384- 1385-1400-1433-1434-1806-1912

    1278, maio, 1

    Os cregos rectores da igrexa de San Vicenzo de Cerponzóns conceden a Didaco Petri de Vascoes de Meó e á súa muller, María Ramiri, o foro perpetuo da herdade dos Tallos, na Veiga de Vascoes de Susoo, e a cortiña de Coirado, e a herdade da Fonte, infra castellum de Cedofeita, para que a planten ó año seguinte; pagarán un tercio do pan e un tercio do viño.

    Notario : Domingo Fernandes.

    Transcripción de C. Sampedro dun orixinal en pergamiño.

    Col. Sampedro, C. 81-1

    ARCHIVO DE VALLADARES

    Escritura de venta por Pedro Vidal de Tilve, hijo de Martin Vidal y de Marina de Eanes de Tilve, a Fernán Martínez de Tilve, de todas las tierras y derechos que le pertenecían en la heredad de Doña Loba, feligresía de Serponsoes, precio 181 libras pequeñas.
    Pontevedra 5 de Julio era 1358

    Año 1320- Ante Alfonso López – Pergamino 


    ARCHIVO DE VALLADARES

    Escritura de venta hecha por María Pérez de Reixeleira, mujer de Fernán de Eañes das Domiñas, a Juan Pérez, dicho Santiáguez, y su mujer, Tereigía Aras, dos tercios de todas las heredades que tenía en las feligresías de Sta. María de Alba y de San Vicenzo de Serponsoes, por doscientas y setenta libras de dineros nuevos portugueses, a razón de cuarenta pares por tres libras.
    Julio 19, era 1358

    Ante Juan de Córdoba 

    Pontevedra -Pergamino.


    ——————————————–

    1433, outubro, 19

    O convento do mosteiro de San Francisco de Pontevedra afora a Afonso de Moldes, labrador, morador na freguesía de San Pedro de Campañó, e a Juan de Moldes, morador na mesma freguesía, a cada un unha metade da viña do Vó, co seu pazo e lagar, tódalas herdades e unha leira de devesa e bouza en Alba e San Vicenzo de Cerponzóns, durante as súas vidas, tres voces e 29 anos, coas condicións acostumadas. Pagarán por renda un tercio do viño mosto e un cuarto de pan.
    Col. Sampedro, C. 2-3. Minutario…., fols. 29vº-30

    —————————————————
    1433, novembro, 8

    María García da Devesa, moradora na freguesía de Santa María de Alba, vende a Juan da Iglesia, morador na freguesía de San Vicenzo de Cerponzóns, e á súa muller, Teresa Pérez, toda á súa parte e quiñón do casal de Liviass, na dita freguesía de Cerponzóns, pola contía de 300 marabedís de moeda vella.
    Col. Sampedro, C. 2-3. Minutario…., fol. 35 vº

    ————————————————–
    1434, outubro, 28

    Catalina Gómez, muller que foi de Francisco Durán, afora a Fernán Monteiro, morador na freguesía de San Vicenzo de Cerponzóns, e á súa muller, María Fernández, por dúas voces e 29 anos, unhas leiras de viñas nesa freguesía, polas que paga cada ano ó mosteiro de Lérez 80 marabedís de moeda vella. Pagarán por renda o tercio do viño mosto na dorna.
    Col. Sampedro, C. 2-3. Minutario…., fol. 53.

    ANOS 1806/09


    *Documentacion extraída da Biblioteca do Museo de Pontevedra

    26 de Mayo de 1912

    EL PROGRESO 

    Ángel Recarey, de 11 años, domiciliado en San Vicente de Cerponzones, fue curado en la Casa de Socorro por el médico de guardia, de un corte profundo que en la mano izquierda se dio casualmente estando cortando yerba en el campo, el cual interesó el hueso de los dedos índice y medio.

MILIARIO DE MAGNENCIO E A VIA XIX

HISTORIA DO MILIARIO DE CERPONZONS 

A día 18 de Febreiro do 2020 o Miliario de Magnencio volve a parroquia, grazas a colaboración da Exc. Deputacion de Pontevedra, que nos concedeu un Miliario a semellanza do que fai 1670 anos habíase instalado na nosa parroquia.

A colocación do Miliario foi realizada por o canteiro Adrián Otero.
O canteiro que fixo o Miliario foi Ángel Ramón Torres González.

Marcador
Cerca de 36157 Pontevedra
https://maps.app.goo.gl/c9RBrmCMxu1fY2eS9

O MILIARIO DE CERPONZONS

Un miliario ou pedra miliar, palabra proveniente do latín miliarium, é unha columna cilíndrica, oval ou paralelepípeda que se colocaba no bordo das calzadas romanas para sinalar as distancias cada mil passus (pasos dobres romanos) é dicir, cada milla romana, o que equivale a unha distancia de aproximadamente 1.480 metros. Adoitaba ser de granito, cunha base cúbica ou cadrada e medía entre 2 e 4 m de altura, cun diámetro de 50 a 80 cm.

Os primeiros miliarios coñecidos datan do período final da República romana, pero a inmensa maioría dos conservados foron realizados baixo o Alto Imperio e, en menor medida, nos séculos III e IV.

E no ano 1955 cando se publica no volumen de inscripciones Romanas de Galicia-Museo de Pontevedra : procedente da parroquia de Cerponzons o Miliario adicado a Magnencio e datado entre o 350 e o 353 d.C. , unha peza de gran grosor , en forma cilíndrica na sua parte posterior mostra un burato en forma de círculo que se relaciona con algunha utilidade que lle deron os propietarios da finca donde se encontrou , que debeu de ser utilizado coma columna de un alpendre….

Hai varías interpretacions a hora de traducir o texto que hai no Milenario, para min este e o máis fiable :

[D(omino) . N(ostro) MAG]

NO . MAG

NENTIO PIO

FELICI . AU

GUSTO BONO

REHI . PUBLI

[C]AE NAT[O]

“Dedicado a nuestro señor Magno Magnencio, pío, feliz, augusto, nacido para el bien de la res pública”.

Transcripción y traducción de Rodríguez Colmenero, Ferrer Sierra y Álvarez Asorey (2004: 329-330).

Despóis hai estas outras versions :

Sobre os miliarios atopamos escritos onde nos indican que son elementos procedentes do mundo pagano e que co tempo foron obxecto de cristianización por medio da cruz e deixou a súa impronta nos cruceiros.

A función dos miliarios era basicamente a de sinalar os camiños do Imperio Romano a través das terras sobre a que existían os seus dominios. Para sinalizar as rutas do Imperio foron colocando os miliarios a unha distancia determinada.

Nos miliarios, gravábase por exemplo o nome do emperador que ordenou a construción da vía, ou que deu orde de renovala, tamén se gravan os seus títulos, as distancias entre a súa localización e as cidades máis próximas, fronteiras, cruces etc.

Foron colocados en intervalos moi regulares, co fin de ser localizados facilmente non espazo, os enxeñeiros romanos incluíron nos bordes dás vias as pedras miliares. Unhas columnas cilíndricas, que tiñan entre 2 a 4 m de altura, e cun diámetro que ía de 50 a 80 cm, a base era cúbica e ían enterradas a unha profundidade duns 80 cm. A maioría dos miliarios eran realizados en granito, excepto un que foi feito dunha mestura de granito e esquisto. A súa altura era debido a que os que viaxeiros ían unha gran maioría montados : xinetes, cocheros etc.

Co tempo o Miliario foi dando paso ao cruceiro, a transformación foi fácil….a parte inferior foise rebaixando para así transformalo na base, dotóuselle duns chanzos, estirouse ata transformalo en columna, e colocouse un capitel para poder soster a cruz, así naceu o actual cruceiro galego e o calvario.

Hai que advertir que a maioría dos miliarios xa non tiña a función principal, a de sinalar as millas de distancia, co tempo convertéronse en meros artigos de propaganda do Imperio Romano. 

Encontramos escritos onde atopamos referencias sobre os miliarios, sinálannos que moitos destes miliarios das vías romanas eran realizados con diferentes medidas, os seus diámetros eran variados e algúns deles non eran totalmente cilíndricos, precisamente o atopado en Cerponzóns ten unha forma cilíndrica bastante irregular e foi realizado en granito groso.

As letras conteñen tamaños variados, predominando as de gran tamaño, onde algunhas das liñas non son rectas e algunhas delas están ladeadas.

Outro dato curioso que atopamos na nosa investigación é que algúns dos miliarios as súas inscripcións foron gravadas sobre textos anteriores, repicabanse e ata se adelgazaban para poder escribir a nova inscripción, en varios casos sucede que é moi difícil interpretar o texto, onde aparecen con frecuencia restos de letras correspondentes ás anteriores inscripcions.

MILIARIO DE MAGNENCIO (Cerponzóns – Pontevedra)

Miliario de granito, reutilizado e carente da parte inferior.

Altura: 121 cm (visibles: 105 cm)

Diámetro: 45 cm.

Descuberto, a finais do século XIX, principio do XX, por D. Enrique López de la Ballina, servíu de columna nun alpendre da granxa do párroco de Cerponzóns, D. Francisco F. Prada, que logo pasou á familia Osorio Galos.

De época galaico-romana, está datado entre os anos 350-353 d.C.

Na sección chamada CRONICA, da publicación: Galicia histórica ano II de Xaneiro/Febreiro 1903, lemos a seguinte noticia :

Segundo lemos nun diario rexional, o coñecido médico D. Enrique L. de la Ballina, descubriu na parroquia de Cerponzones unha lápida conmemorativa da reparación de camiños levada a termino en tempo do Emperador Magencio. Asegurase que se atopa en bo estado e que contribuirá a enriquecer o museo de Antigüidades da cidade do Lerez.

O seu ingreso no Museo de Pontevedra, o ‪31/12/1938‬, provén da Sociedad Arqueológica de Pontevedra.

UBICACIÓN ACTUAL:

Sala de Miliarios do Edificio Sarmiento do Museo de Pontevedra.

O sector da base presentase mutilado e a inscrición non está completa faltándolle a primeira liña do texto, o que se pode descifrar e o siguente :

Lese: “D(omino) N(ostro) MAG/NO MAG/NE(n)TIO PIO/FELICI AU/GUSTO BONO/RE(li)I PUBLI/(c)AE NATO”. 

Dedicado ao noso señor Magno Magnencio pío, feliz, augusto, nacido para o ben da res pública”.

Esta peza está datada entre o 350 ao 353 dc.Debido ao lugar de aparición debería corresponderse coa milla 93 dende Lugo.

MÁIS INFORMACIÓN SOBRE MAGNENCIO https://www.tdx.cat/bitstream/handle/10803/336679/TALG.pdf;jsessionid=B961652E2655FA80141401C3B35C7AEE?sequence=1

VÍA XIX

Ao longo da historia, a xeografía, a xeopolítica e a economía condicionaron a organización do territorio e as comunicacións. Na zona occidental da Galiza, o conxunto de depresións encadeadas ao longo de 150 km entre Carballo e Tui (depresión meridiana) determinou a articulación da rede viaria ao longo de milleiros de anos. Neste territorio, a primera estrada de alta capacidade construírona os romanos fai 2.000 anos: é a vía XIX que comunicaba Brácara con Lucus pasando por Tui, Turoqua, Caldas e Iria. Desta necesidade de comunicar o Norte e o Sur da Gallaecia, desta vontade de control militar e económico do territorio polos romanos naceu o primeiro núcleo urbano de Pontevedra (Turoqua?) e a veterana ponte que lle daría nome á cidade.

A vía XIX discorre polo corredor natural da depresión meridiana e nas súas beiras encontramos numerosos castros (A Peneda do Viso, O Vilar en Ponte Sampaio, Coto Loureiro en Figueirido, San Cibrán en Tomeza, As Croas en Salcedo), algún deles anterior á propia romanización: un indicio da existencia de camiños antigos e formas de poboamento que os romanos ampliaron e melloraron.

Coñecemos o trazado da vía no concello de Pontevedra, entre Ponte Sampaio e Cerponzóns, polos rexistros arqueolóxicos e a aparición de numerosos miliarios: na desembocadura do río da Ponte Nova ou Ulló en Ponte Sampaio, Paredes (Vilaboa), Salcedo, A Ponte do Couto, A Ponte do Burgo, Alba, Cerponzóns. A vella calzada na Gándara (Lérez), desgrazadamente soterrada, é outra mostra fiábel da traza do camiño.

Lugar A Gandara

VÍA XIX, lugar da GANDARA

A partir do século IV, coa desaparición do imperio romano, a antiga vía caiu no abandono e máis tarde, nos comezos da Idade Media, o camiño medieval desde Portugal a Compostela pola costa desprázase cara ao interior, en paralelo á vía XIX, pola Canicouva e Tomeza, para evitar os perigos da franxa costeira e os vados das zonas inundábeis.

VÍA XIX ( LEBOREI )

Cando a finais do século XVIII o arcebispo Sebastián Malvar, natural de Salcedo, promove o grandioso proxecto do Camiño e Real Plantío desde Ponte Valga até Ponte Sampaio, os enxeñeiros que deseñan a vía recuperan en grande medida a traza da estrada romana o longo da depresión meridiana: é por iso que nesta época se produce o achado de tres miliarios en Paredes (Vilaboa) e un cuarto na desembocadura do río Ulló en Ponte Sampaio.

Unha nova infraestrutura, a construción da vía do tren entre Redondela e Pontevedra a finais do século XIX propicia un novo descubrimento relacionado coa vía romana, o miliario de Adriano aparecido nas inmediacións da Ponte do Couto.

Xa nos comezos do século XXI, a traza da vía XIX volve rexurdir en Salcedo (perto do lugar da Carballeira) por mor das obras do tren de alta velocidade (TAV): os dous miliarios que apareceron neste lugar, un deles xemelgo do descuberto un século antes na Ponte do Couto, poñen ao descuberto o aproveitamento da orografía da depresión meridiana para o trazado das infraestruturas de comunicación ao longo de 2.000 anos, da vía romana XIX ao TAV.

Podemos comparar con esta ilustración os cambios :


**Informacion : Museo de Pontevedra e do Concello de Pontevedra.

**http://www.traianvs.net/pdfs/2004_miliarios_del_noroeste_hispano.pdf

Temos novas esperanzadoras con relación o Miliario de Magnencio :

Un paso importante para poder situar donde estaba colocado este Miliario na nosa Parroquia.

Recollemos esta nota que dice :

Se resuelven los trazados de las vías romanas números XX (numeración de Saavedra) y XIX, por medio de un análisis de las mediciones realizadas, encajando matemáticamente las distancias con los lugares adecuados, con topónimos persistentes, y de acuerdo con las características geográficas y topográficas del norte de Portugal, Galicia y León, así como de las Rías Bajas gallegas. Se han cotejado los códices medievales digitalizados de las Bibliotecas Nacional de Francia, Florentina Laurenciana Medicea y Vaticana, la Geographia de Claudio Ptolomeo, la Tábula de barro II de Astorga, la compilación de Wesseling del Itinerario Antonino, etc.

RELACIÓN DE MILIARIOS, VÍA XIX é VIA XX


A Vía XIX xorde por unha necesidade de comunicación entre as cidades e ademais pola necesidade que había naquel momento de comercio.

Calquera vía romana estaban perfectamente organizada, nelas utilizábanse materiais rodados, por exemplo, para a cimentación usaron pedras moi grandes, as vías compoñíanse de grava compactada con auga e pasábaselle por encima un rodillo de pedra, botábaselle ademais gravilla e zahorra.


Máis información:

https://calzadasromanas.wordpress.com/2016/04/13/construccion-de-las-calzadas/